Esta es una de las conclusiones del "Informe del aire en el Estado Español" correspondiente al año 2007, elaborado por Ecologistas en Acción con los datos oficiales de todas las comunidades autónomas, salvo Galicia, Baleares, Canarias y Ceuta y Melilla, que ha sido presentado hoy. Por ello, solo se ha evaluado la calidad del aire que respiran 38,6 millones de españoles, el 85 por ciento de la población, y la cifra resultante es que al menos un 53 por ciento respira aire contaminado.
Los datos facilitados revelan que Madrid es la comunidad más contaminada, ya que ocho de cada diez madrileños respira aire insano (80,6%).
Le siguen Extremadura, donde el 70,5% respira aire contaminado, País Vasco (67,1%), Cataluña (64,3%), Asturias (63,2%), Cantabria (58,5%), Murcia (55,7%), Aragón (50,4%), Andalucía (49,02%), Comunidad Valenciana (30,5%), Castilla y León (27,5%), Navarra (21,4%) y Castilla-La Mancha (19,6%).
El estudio destaca que las partículas en suspensión (PM10), que producen graves afecciones al tracto respiratorio y al pulmón, son el principal contaminante en el territorio español (48 por ciento).
El dióxido de nitrógeno (NO2), que proviene en su mayor parte de la oxidación del monóxido de carbono, cuya fuente principal son las emisiones de los automóviles, afecta principalmente a las grandes áreas urbanas: Sevilla, Valencia, Zaragoza, Bilbao, Madrid y Cáceres.
Prácticamente, todas las comunidades autónomas estudiadas superan los valores de ozono, así como los valores de información y aviso a la población, en sus áreas rurales y suburbanas durante los meses de verano.
En la presentación del informe, Paco Segura, de Ecologistas en Acción, ha subrayado que la contaminación atmosférica "mata" y ha recordado que cada año se producen 370.000 muertes prematuras en la Unión Europea por esta causa, de las que 16.000 se registran en el Estado.
Ecologistas en Acción viene denunciando de forma reiterada la superación de los valores límite desde el año 2002, cuando entró en vigor la normativa actual, y pone de relieve que el incremento de automóviles diesel frente a los de gasolina ha contribuido también al aumento de la contaminación.
Han denunciado las "desastrosas" políticas de transporte y urbanismo, encaminadas a potenciar el uso del vehículo privado, y consideran que sólo Cataluña ha aplicado un plan razonable, del que destaca como medida más relevante la reducción de la velocidad en las autovías de acceso a Barcelona.