El viceconsejero de Asuntos Sociales, Fernando Consuegra, ha explicado este decreto, dirigido a regular los requisitos técnicos, funcionales y de personal que deberán reunir estos centros, públicos, privados y concertados, destinados a acoger a niños y adolescentes cuyas necesidades materiales, afectivas y educativas no pueden ser cubiertas por sus familias. El objetivo es, para Consuegra, ofertar una atención individualizada, en función de las características del adolescente, con un carácter "eminentemente educativo, con vistas a favorecer la plena integración social".
Estos centros podrán ser ocupados por niños bajo tutela temporal o permanente de la administración, así como por los que deban ser protegidos por ésta por decisión judicial.
De manera excepcional, también podrán acoger, por un periodo máximo de 18 meses, a mayores de 18 años que con anterioridad residieron en estos centros.
Estos recursos tendrán que ser accesibles para cualquier persona y estar ubicados en núcleos poblacionales y "no en la punta de un monte", según Consuegra, quien ha subrayado que el Gobierno vasco plantea "centros de pequeño tamaño integrados en pueblos o barrios, en detrimento de otros modelos más masificados y asilados".
El decreto incluye varios tipos de programas para aplicar en las cuatro modalidades de centros que recoge. La primera de ellas son los centros residenciales, en los que pueden acogerse a adolescentes con graves problemas de conducta.
Además, contempla los pisos de acogida ubicados en viviendas ordinarias, los centros de preparación para la emancipación para niños de entre 14 y 16 años, y los pisos de emancipación, para adolescentes de entre 16 y 18 años.
El decreto fija la capacidad de cada uno de ellos y el personal con el que deben contar.
Todos las instituciones públicas y privadas que gestionen actualmente estos recursos, deberán adaptarlos al decreto en un plazo de cuatro años.
Además, en una des sus disposiciones adicionales, señala que el Gobierno vasco, las diputaciones, la Fiscalía y las Fuerzas de Seguridad, consensuarán un protocolo común de acogida de personas extranjeras menores de edad no acompañadas, con el fin de aplicar en todo eEuskadi condiciones similares de intervención.
En este sentido, Consuegra ha dicho que el decreto "incluye a los menores extranjeros no acompañados, pero no los distingue", de manera que pueden integrarse en estos centros, en función de sus necesidades.
No obstante, en relación al centro específico para este colectivo que se va a abrir en Gasteiz, ha reconocido que "pueden plantearse centros en los que mayoritariamente estén este tipo de personas, pero también otros con relaciones mixtas".