Los detenidos adquirían presuntamente los estupefacientes en Holanda y lo trasladaban por carretera a España, donde iban a ser distribuidas en las macrofiestas veraniegas de Madrid y en locales de ocio. La operación se inició el pasado mes de mayo tras detectarse la existencia de una organización asentada en Madrid que se dedicaba a la compra, almacenaje y distribución de grandes cantidades de sustancia estupefaciente de tipo sintético.
Las investigaciones detectaron los contactos entre los investigados y los compradores de la droga en Madrid, de origen colombiano, que adquirían partidas de éxtasis para su posterior distribución en la capital.
Tras constar que se iba a realizar una transacción, un dispositivo policial logró concertar una cita en un bar madrileño, donde un hombre de nacionalidad italiana entregó un vehículo a uno de los compradores en el que había transportado los estupefacientes.
Los agentes siguieron al vehículo, que fue interceptado en la localidad madrileña de Boadilla del Monte y en cuyo interior fue hallada una maleta con once paquetes que contenían la droga. Tanto el conductor del vehículo como los asistentes a la cita fueron detenidos.
El estupefaciente intervenido, éxtasis-MDMA, es una sustancia consumida por jóvenes en establecimientos de ocio o en fiestas al aire libre. Debido a su composición y por la interacción con otras sustancias, puede ser desencadenante de daños orgánicos irreversibles e incluso puede llegar a causar la muerte.