El congreso, celebrado en Copenhague durante tres días y con asistencia de 150 representantes de once países, decidió que la fiesta se mantendrá en la fecha señalada, de acuerdo a la tradición y tal y como los niños se lo imaginan: en invierno. La convención de los Papá Noeles se celebró como todos los años en la capital danesa, durante el verano escandinavo y sus participantes acudieron, también de acuerdo con la tradición, con sus característicos largos abrigos rojos y pobladas barbas blancas.
En las reuniones se discutieron además otras cuestiones trascendentes para el gremio, como la importancia de proveerse de una abultada barriga y una vestimenta apropiada.
El encuentro concentró en Copenhague a representantes de la profesión mayoritariamente daneses, así como de países vecinos europeos, Japón, Estados Unidos y Rusia.