La mujer, que tiene un hijo de ocho años ingresado en el hospital Niño Jesús por el accidente, continúa en la UCI pero ha dejado de estar sedada y, dada su mejoría, se le ha suspendido la ventilación mecánica, según el parte médico facilitado por la Comunidad de Madrid a las 09.30 horas. En estado "muy grave" continúa, sin embargo, Pedro Hernán Gómez, un hombre de 57 años ingresado también en el Ramón y Cajal, que sigue "sedado y con ventilación mecánica", y sufre todavía un síndrome febril posquirúrgico a consecuencia de las múltiples fracturas en miembros y cara de las que fue operado.