De este modo, han sido identificadas en nueve días las 154 víctimas mortales, de las que 152 fallecieron en el avión siniestrado, otra mientras era trasladada al hospital y la última el pasado fin de semana en el centro sanitario en el que permanecía ingresada. Las labores de identificación comenzaron en el pabellón 6 de Ifema, al que en un principio se trasladaron todos los cuerpos, pero el mal estado de muchos de los cadáveres obligó a continuar las tareas en el tanatorio de La Almudena, donde se podían conservar a más bajas temperaturas.
Las primeras víctimas fueron identificadas mediante las huellas dactilares, pero con los cuerpos que estaban más calcinados ha sido necesario practicar pruebas dentales y de ADN.
En las labores de identificación han intervenido forenses y equipos científicos de la Policía y de la Guardia Civil.