Según informó el Departamento de Interior en un comunicado, esta campaña de refuerzo se realizará en vías urbanas e interurbanas del País Vasco hasta el día 14 de septiembre, con el objetivo de aumentar la concienciación y el grado de uso de estos dispositivos de seguridad entre conductores y ocupantes de los vehículos. Las policías autonómicas y locales realizan controles rutinarios con el fin de velar por la seguridad en las carreteras vascas, que durante las próximas dos semanas serán reforzados con el objetivo de concienciar a los usuarios sobre la importancia de la utilización de los elementos de seguridad en el vehículo.
La campaña organizada por la Dirección de Tráfico del Gobierno vasco se centrará sobre cinturones de seguridad, tanto en conductores como pasajeros, y sistemas de retención infantil homologados (sillas).
Además, dado que para evitar el accidente y que estos sistemas de seguridad entren en funcionamiento es necesario ser "riguroso" con la inspección técnica del vehículo, los neumáticos serán también inspeccionados por los agentes ante la importancia que tienen la buena conservación de éstos para evitar los siniestros.
Para la Dirección de Tráfico vasca, este tipo de campañas, junto con otras iniciativas, están contribuyendo a aumentar el uso correcto de los dispositivos de seguridad en los vehículos.
En este sentido, recordó la importancia del uso del cinturón y las sillas de seguridad a la hora de prevenir lesiones graves o fallecimientos, dado que, por ejemplo, el impacto de una persona en un choque a 50 kilómetros por hora es similar al de la caída de un segundo piso.
Por otro lado, indicó que un informe realizado por la Universidad de Deusto en colaboración con la Dirección de Tráfico del Gobierno vasco y la empresa Babygag, revela que el grado de uso de los Dispositivos de Retención Infantil es mayor en recorridos largos. En concreto, en los trayectos de más de 25 kilómetros se daba un uso del 94,5 por ciento, descendiendo al 75 por ciento para recorridos de entre 5 y 25 kilómetros. En distancias inferiores a los 5 kilómetros, la utilización de estos dispositivos bajaba hasta el 70 por ciento.