Según ha informado hoy este organismo en una nota, los ordenadores y el material audiovisual y, sobre todo, los teléfonos móviles, son los productos que ocasionan un mayor porcentaje de reclamaciones por este motivo. Setenta y dos de los expedientes abiertos en 2008 en Euskadi están relacionados con la negativa a arreglar o sustituir ordenadores o móviles averiados durante el período de garantía. Las empresas acostumbran a alegar para ello mal uso, humedades o que la batería no entra en garantía.
Las sanciones por esta infracción oscilan entre 1.500 y 3.000 euros, aunque las multas se reducen a 300 euros si la empresa atienda la reclamación del consumidor durante la tramitación del expediente.
La Dirección de Consumo del Gobierno vasco ha señalado que este tipo de infracciones ha disminuido en los últimos meses y que cada vez son más las empresas que cumplen la normativa.
Para informar a los consumidores de sus derechos durante el período de garantía de un producto, la Dirección de Consumo ha organizado una exposición itinerante, que hoy ha llegado a Bilbao, donde permanecerá hasta este jueves.