Los miembros de la organización obligaban presuntamente a sus compatriotas a prostituirse bajo la amenaza de palizas y de otras formas de violencia física y psíquica, según ha informado hoy la Comisaría provincial en un comunicado. Las jóvenes debían entregar las importantes sumas que obtenían en el ejercicio de la prostitución a los cabecillas de la banda y éstos las enviaban a Rumanía bajo la titularidad de terceros.
Las investigaciones policiales permitieron descubrir la red, que actuaba de forma coordinada entre España y Rumanía, y se efectuaron tres registros domiciliarios en los que fueron detenidos dos integrantes de la organización, fueron liberadas seis mujeres y se intervinieron diversas cantidades de dinero y documentación.