PARA NO ser menos que los que le precedieron, 2006 empezó con frío y feria (la de Deba) y terminó de la misma manera (“Gabon Zahar” en Elgoibar). Y para no ser menos que sus hermanos mayores, 2006 fue un año repleto de polémicas. Sin olvidar otro gran acontecimiento como fue el concierto de Bob Dylan en La Zurriola, que reunió a más de 85.000 personas. Para algunos, el punto culminante del año cultural... sin olvidar que Donostia sigue ofreciendo el mejor jazz, su Quincena Musical es lo mejor del Estado y lo mismo podríamos decir del Festival de Cine.
A señalar el gran avance en el tema de las carreteras, destacando por encima de todo el avance de las obras en la autovía del Urumea.
No han faltado los capítulos tristes, empezando por la muerte de una mujer tras haber sido retenida en un piso de Hendaia por su compañero. O el susto, el 6 de junio, empezó a arder por los cuatro costados el albergue municipal del Monte Ulía, que tenía reservas para todo el verano y que ya están reconstruyendo.
Actividades tempranas, como la apertura del “txotx” a cargo de José Luis Korta, la primera piedra del vial entre Arrasate y Eskoriatza, la muerte del jesuita azpeitiarra Patxi Altuna en Loiola y, por supuesto, la Tamborrada donostiarra con mujeres en la izada.
Pronto supimos que la ministra de Cultura aprobaba el proyecto de San Telmo, o que Ayuntamiento de Donostia y Gobierno vasco se iban a meter en broncas a cuenta del Palacio de Aiete, donde Odón Elorza quiere ubicar un Centro de Derechos Humanos. Lo último al respecto llegó a finales de octubre, cuando el Gobierno vasco declaraba el Palacio de Aiete “Bien Cultural Cualificado”.
Lo más agresivo, sin duda, lo relativo a la incineradora: unos la quieren y otros no, unos la quieren acá y otros allá... Lo peor del caso es que el tema sigue sin tener una solución.
Fiesta y diversión
La diversión estuvo en el Carnaval, o en las fiestas de cada localidad. Y las polémicas alcanzaron tonos agrios en otros temas: el alargamiento de la pista del aeropuerto, la ubicación de la nueva sociedad de turismo de Donostia, la designación de sus representantes privados, el apoyo a la renovación de San Telmo, la constitución de Jaizkibia como sociedad para la regeneración de la bahía de Pasaia, etc.
Sin duda, lo más original del año llegó el 22 de abril, cuando el fotógrafo neoyorquino Spencer Tunick reunía muy tempranito y todavía con la fresca a más de mil personas desnudas en la playa de La Zurriola y el Kursaal. Y cierra, con las Medallas de Oro de Gipuzkoa para Etxenike, Andoni Egaña e Iciar Astiasarán.