La visión épica y trágica de las antiguas civilizaciones de que el hombre es dueño de la mujer; la frase “la maté porque era mía”; películas como “Átame” o “Nueve semanas y media”, que inducen a pensar que el amor está vinculado al dolor y el sadomasoquismo; el hecho de que, cada vez más –afortunadamente–, las mujeres sepamos que nuestros pies sirven para andar en la dirección que sólo nosotras decidamos... todo esto parece estar profundamente arraigado en un inconsciente colectivo al que, aún en pleno y tecnológico siglo XXI, le da mucho miedo la libertad ajena, sobre todo la femenina, de manera que casi 70 hombres hayan asesinado a sus parejas en el Estado en 2006, cifra escalofriante que supera en una decena a las muertes violentas registradas en 2005. El año que ahora acaba fue testigo de casi dos millones de mujeres víctimas de algún tipo de maltrato en sus hogares. Si nos metiéramos en los retorcidos cerebros de los agresores –hombres que pueden ser inteligentes, profesionales y aparentemente evolutivos– probablemente resonarían las palabras: «Si no puedo controlarte, si no puedo retenerte a mi lado, voy a boicotear que seas feliz sin mí, lejos de mí, haciendo tu camino a tu gusto, quizás con otro... ¡quizás con otros!». Así lo confirman los especialistas en psicología recurrentemente consultados ante esta inefable realidad que, en este caso, no podemos denunciar que suceda únicamente en el mapa del “tercer mundo”. Parece ser que la creciente liberación de la mujer tiene descolocados a los hombres, que se sienten inseguros, en su mayoría, ante su nuevo rol. Pero una cosa es el desconcierto y otra, la violencia con saña al sentir que no “convencen” a sus parejas y que éstas deciden separarse. Habría que empezar a trabajar el problema desde la base, desde la infancia, insisten los expertos, y así lo están haciendo patente diversas campañas institucionales, ONGs y organizaciones de defensa de la mujer, como la que vemos estos días en televisión bajo el eslogan “Contra los malos tratos, gana la ley”, del Gobierno central, con mensajes para sensibilizar a la ciudadanía y animar a las víctimas de malos tratos a denunciar.
Sólo en Bilbao se registra al día una media de 3,5 denuncias por violencia contra mujeres. Según datos del Instituto de la Mujer y del Gobierno vasco, en 2005 se presentaron 55.155 denuncias por malos tratos en el Estado, 165 por día.
35.000 órdenes de protección
El Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres generó, el pasado 25 de noviembre, una variedad de mensajes y actos de apoyo institucionales para acabar con una lacra que en lo que va de año en España ha causado la muerte a casi 70 mujeres, al cierre de esta edición.
También se alzaron voces críticas con lo que se considera un tratamiento oficial insuficiente del problema, dado que el 70 por ciento de las víctimas mortales no había denunciado a sus agresores, un índice demasiado alto que señala que la tragedia sigue agazapada en el ámbito familiar.
Amnistía Internacional ha reclamado una Estrategia Sanitaria Estatal contra la violencia de género que garantice una protección a las mujeres víctimas de violencia doméstica desde los centros de salud en cualquier parte del territorio estatal, ante la desigual respuesta por parte de las autonomías.
Andalucía es la comunidad que registra mayor número de muertes (17), seguida por Catalunya (9) y Valencia (7). Actualmente existen 35.000 órdenes de protección, por lo que hay 35.000 mujeres acogidas a los mecanismos de protección desplegados por la ley, mientras la teleasistencia cuenta con más de 5.000 usuarias, según datos oficiales.
Veinte medidas urgentes
El Gobierno español aprobó hace dos semanas 20 medidas urgentes para acelerar y hacer más efectivas las disposiciones de la ley contra la violencia de género y un Plan de Sensibilización y Prevención contra este fenómeno, que contarán con un presupuesto de 48 millones de euros. Incluye sistemas de seguimiento, más agentes y juzgados y varios programas.
De los casi 48 millones destinados a la lucha contra la violencia de género, 33,1 millones se invertirán en la puesta en marcha de las medidas urgentes y 14,6 al Plan Nacional de Sensibilización y Prevención de la Violencia de Género, que se ejecutará en dos años. Entre las medidas figura un programa específico de seguimiento permanente a través de dispositivos electrónicos de agresores penados por delitos de violencia de género. Además, en 2007 se incorporarán 222 nuevos agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para prevenir y luchar contra esa delincuencia, en lo que se invertirán más de siete millones.