EL AYUNTAMIENTO de Zestoa se plantea construir su propio vertedero en el municipio ante el masivo rechazo demostrado por sus ciudadanos -en el referéndum del domingo- al Plan de Residuos de Gipuzkoa y a la incineradora que se pretende construir en Donostia.
El alcalde de este municipio, Gorka Unanue (PNV-EA), explicó ayer en declaraciones a DEIA que, tal y como se comprometió el Consistorio, se va a realizar un estudio técnico para encontrar una solución «lo antes posible» a las basuras que generan sus 3.200 habitantes, aunque no ocultó que será una tarea «difícil».
El aplastante resultado (con un 91%de los votos) en contra de la solución adoptada en el resto del territorio guipuzcoano pone en una compleja situación a este Ayuntamiento. Tanto es así que su alcalde admitía ayer «no saber muy bien» qué pasos deberán de dar a partir de ahora. «Lo que está claro es que si alguien piensa que después de esto vamos a hacer uso de la incineradora o a mandar nuestra basura a otra parte está equivocado, deberemos de buscar nuestra propia solución de acuerdo a lo que ha dicho el pueblo».
De hecho, la primera opción que se baraja es la construcción de un vertedero en Zestoa donde puedan depositar sus basuras mientras el resto de Gipuzkoa hará uso de las incineradoras de Donostia y Txingudi. El alcalde avanzaba ayer como «chascarrillo», a falta de que se haga el estudio pertinente, que un posible emplazamiento podría ser la vaguada de Oliden, donde se estudió que pudiera ir la incineradora que finalmente ha quedado emplazada en Donostia. Aunque todas las posibilidades están abiertas.
Salida de la Mancomunidad
Dado que la normativa europea prohíbe el vertido de basuras sin un tratamiento previo, Zestoa deberá poner en marcha otras instalaciones que se estudiarán y decidirán «a lo largo del próximo año». La apuesta pasa también por llevar a cabo su propia campaña de reciclaje para intentar reducir al máximo los vertidos, dado que el municipio ha mostrado su rechazo a todo el Plan de Residuos de Gipuzkoa.
Unanue argumentaba ayer que, por todo ello, si los estudios permiten encontrar una alternativa a la incineración para Zestoa «no parece lógico» que se continúe en la Mancomunidad de Urola Medio (que sí apoya el Plan de Residuos). Aún así, no ocultaba su pesimismo por ello, ni la gran «dificultad» que supondrá hacerse cargo de la gestión de sus basuras sin la ayuda de otros municipios, «pero debo de ser yo el que está equivocado si 1.500 ciudadanos piden eso», advertía con tono pesimista.
Por su parte, Mitxel Alkorta, presidente de la Mancomunidad de Urola Medio aseguró ayer a DEIA que la decisión adoptada en el referéndum puede tener una «repercusión muy fuerte» para Zestoa, y que siguen a la espera de que el Ayuntamiento les comunique su decisión. |