El departamento de Vivienda del Gobierno vasco se ha desligado de la situación de los vecinos que se niegan a mudarse al piso de protección oficial que que les ha sido asignado en el barrio de Miribilla a raíz del proceso de expropiación en Bilbao La Vieja. Según fuentes de Gasteiz «existen cauces formales para que estos vecinos protesten» y añadieron que «en el momento de derribo actuará la autoridad competente», es decir, la Policía.
Amaia Arranz y Toni Iglesias llevan dos meses "atrincherados" en el número 10 de Cantarranas. Hace dos meses se enteraron que eran vecinos, puerta con puerta, de una familia conflictiva, «el clan de María Jiménez», señalan. En ese momento, paralizaron su traslado y desde entonces permanecen en su vivienda de Cantarranas. Pero a raíz de la marcha de sus vecinos, una banda de 50 magrebíes ha "okupado" los pisos de alrededor, provocando dos incendios la semana pasada al encender fuego para calentarse. También les han intentado robar. Sin embargo, desde Vivienda aseguran que no preven modificación alguna en el piso adjudicado. Aunque sí volvieron a reubicar a la familia conflictiva en cuestión a raíz de las protestas que originaron en el barrio de Arrigorriaga, donde les asignaron una primera VPO .
Se da la casualidad de que la pareja participó activamente en las protestas sobre el "justi-precio" de la expropiación. |