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Desde el centro
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A vueltas con el presupuesto alemán
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Carlos Humanes
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PARECE que para este 2005 el Gobierno alemán se ha tomado en serio lo de cumplir el pacto de estabilidad. En los primeros avances del presupuesto están anunciando reducciones del déficit público para situarlo en el 2,9%, un punto por debajo de lo que quedó en el ejercicio de 2004. Dentro de la batería de medidas que se anuncian para lograr el objetivo, la más polémica es la que hace referencia a la hipotética congelación de salarios para los 2,1 millones de funcionarios del Gobierno federal. A esta cifra se podrían incorporar otros 900.000 trabajadores del sector publico, empleados dependientes de los organismos locales. Evidentemente la filtración de ese posible hipótesis ha desatado una polémica pero lo peor, según los analistas, es que el sacrificio resultaría insuficiente para que el déficit público alemán quedase por debajo del 3%. El Gobierno sostiene que la economía del país crecerá un 1,6% en 2005. Con ese ritmo, la congelación salarial apuntada haría posible situar en el deseado 3,9% el desequilibrio de las cuentas públicas, pero los principales grupos de analistas califican de sueño voluntarista ese ritmo de crecimiento y lo recortan en un 1,2%. Si ése fuera el ritmo de crecimiento de la RFA, no sería suficiente el esfuerzo exigido a los trabajadores públicos para cumplir el pacto de estabilidad. En cualquier caso lo que se observa en la RFA es un profundo debate sobre la definición del estado de bienestar y las generosas prestaciones que se ofrecen a los trabajadores La economía del país está pagando la carísima factura de la reunificación con una desaceleración económica y unas extensiones sociales nada despreciables. El balance final en términos económicos del proceso de reencuentro de las dos alemanias aún esta por verse pero parece evidente que los recortes en los derechos de los trabajadores serán unos de los más afectados. |
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