VARIOS CIENTOS de personas tuvieron que seguir ayer desde el exterior de la basílica arciprestal de Santa María la Mayor de Morella (Castellón) el funeral institucional por el fallecimiento de 18 personas en un albergue de Todolella oficiado por el obispo de la Diócesis de Tortosa, Xavier Salinas, a la que pertenecen las comarcas del interior de la provincia de Castellón y al que asistieron los príncipes de Asturias.
El ayuntamiento habilitó cuatro altavoces en la plaza donde se encuentra la Iglesia Arciprestal de Santa María de Morella para que los ciudadanos pudieran seguir el oficio que se realizaba en el interior, donde se encontraban los féretros de tres de los 18 fallecidos y cuyo interior estaba abarrotado. Asimismo, en las inmediaciones se reforzó la presencia de Fuerzas de Seguridad y de ambulancias para poder prestar atención si era necesario a los ciudadanos que se concentraron en Morella, donde ayer hacía bastante frío.
Al funeral, además de los Príncipes, asistieron la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega; el ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla; el presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps; el delegado del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Antonio Bernabé; el presidente de las Cortes Valencianas, Julio de España; y el alcalde de Morella, Joaquim Puig. Asimismo, acudieron el secretario general del PP, Ángel Acebes, y el portavoz del PP en el Congreso, Eduardo Zaplana, además de autoridades autonómicas y locales.
Según el listado oficial de fallecidos, tres de los muertos eran naturales de Morella, dos de Burriana, tres de Villafranca, dos de Vinaroz, tres de Alquerías del Niño Perdido y el resto de Nules, Torrechiva, Valencia, Mula (Murcia) y Agua Viva (Teruel).
Unas dos mil personas asistieron a la ceremonia y protagonizaron escenas dolor, abrazándose entre llantos contenidos, con semblantes serios por el dolor y ojos hinchados y enrojecidos. El obispo abrió y cerró la homilía con un parlamento en valenciano, y reservó el castellano para la parte central de su alocución. Xavier Salinas, tras afirmar que la muerte «siempre sorprende y nos llena de lágrimas», expresó la condolencia, que «no alivia el dolor pero abre las puertas a la esperanza». Al final de la misa, los Príncipes de Asturias se acercaron a los bancos de los familiares de las tres víctimas de Morella, a quienes expresaron su pésame y les dieron palabras de consuelo. Don Felipe y Doña Letizia pasaron uno por uno por los bancos donde estaban las familias, a quienes brindaron también muestras de cariño con besos de doña Letizia y efusivos saludos de don Felipe, mientras el público seguía en absoluto silencio estas muestras de duelo. A continuación, los féretros, acompañados de numerosas coronas de flores, fueron sacados por familiares y amigos al exterior de la basílica, donde fueron introducidos en coches fúnebres y traslados al cementerio, donde recibieron sepultura.
Los familiares y amigos de los dieciocho fallecidos han recibido apoyo psicológico, farmacológico y emocional por parte de la treintena de psicólogos y psiquiatras que les han atendido. |