Cuatro mujeres de una misma familia se encuentran en estado grave tras haber estado expuestas ayer a "altos niveles" de monóxido de carbono en una vivienda de Zarautz por lo que, tras pasar por el Hospital de Donostia, fueron trasladadas de urgencia al hospital de Valdecilla de Santander para ser tratadas en la cámara hiperbárica de este centro sanitario, según informaron fuentes de Osakidetza.
Las afectadas son dos hermanas de 14 y 18 años, su madre, de 45, y la abuela de éstas, de 71 años, que fueron halladas inconscientes por un amigo de la familia que llegó a la vivienda, situada en el número 5 de la calle Lizardi de la localidad guipuzcoana, hacia las tres y media de la tarde, explicaron fuentes del departamento vasco de Interior y de los Bomberos.
Las cuatro fueron evacuadas inmediatamente en ambulancias al Hospital Donostia de San Sebastián, desde donde se decidió su trasladado a Santander debido a los «altos niveles» de CO2 que habían inhalado, precisaron las fuentes del Servicio Vasco de Salud.
A las 20.45 horas, las ambulancias con las cuatro mujeres partían de camino hacia la capital cántabra, la ciudad más cercana en la que hay un hospital que cuenta con cámara hiperbárica, imprescindible para tratar a los afectados por inhalaciones agudas de monóxido de carbono.
Los bomberos señalaron que la intoxicación se debe probablemente a un mal funcionamiento -combustión incompleta- de la caldera de gas, ya que en las mediciones que hicieron en la casa tras producirse el suceso dieron «niveles muy altos» de monóxido de carbono.
Este accidente se produce en unos días especialmente trágicos debido a una sucesión de accidentes producidos por el CO2 en el Estado español. El sábado fallecían en Granada un padre y su hija y al día siguiente 18 personas morían en Castellón por la inhalación el monóxido de carbono que desprendía una estufa de gas, ese mismo día encontraban muertos en Sevilla a una pareja de novios en el garaje con el motor del coche encendido.
En lo que se refiere a Euskadi, en el mes de febrero del pasado año, una joven pareja -ambos de 29 años- que residía en la calle Cuchillería, en pleno casco viejo gasteiztarra fallecía por una defectuosa combustión de la caldera y la inhalación del monóxido de carbono que desprendía. |