LA nueva red ferroviaria, conocida como ‘‘Y’’ vasca, va a suponer, en un futuro inmediato, la unión de las tres capitales de la CAV a la red principal, dirección París y Madrid, algo que va a revolucionar el transporte en Euskadi. Para medir el impacto de esta infraestructura, el departamento de Obras Públicas y Transportes del Gobierno vasco ha realizado un estudio en el que se analizan las influencias económicas, sociales y medioambientales del proyecto. Y tras observar los resultados, el Ejecutivo de Álvaro Amann señala que la ‘‘Y’’ creará 13.000 empleos en los próximos veinte años y el PIB aumentará un 1,30% mientras duren las obras de construcción de la vía.
Bajo el título ‘‘Aspectos económicos de la ‘‘Y’’ vasca’’, se recogen los efectos mas importantes que va a tener esta obra que, según señala el Gobierno vasco, va a contar con una inversión estimada en 3.300 millones de euros durante un periodo de cinco años. De esta manera, esta línea supondrá unos «beneficiosos efectos», tanto transitorios como permanentes, sobre la economía vasca.
El Ejecutivo vasco precisa que en el supuesto de que la citada inversión suponga una reducción del 10% en el resto de la inversión en infraestructuras en la CAV, los beneficios se materializarán en una incremento total de la producción de 970 millones de euros anuales durante cada uno de los cinco años que duren las obras, lo que supondría un crecimiento del 1,30% del PIB de la región.
Entre los efectos permanentes de la ‘‘Y’’ vasca, el departamento de Álvaro Amann señala que la construcción de la red contribuirá a la sostenibilidad del sistema del transporte. Así mismo, en el capítulo medioambiental, se prevé que la puesta en servicio de este proyecto suponga una reducción del 1,2% de las emisiones globales del CO2. Ello implica una disminución de un 0,33% de las emisiones globales en Euskadi. |