El inicio de las vistas orales de los 34 imputados en el caso de las organizaciones juveniles de la izquierda abertzale Jarrai-Haika-Segi ha sido aplazado hasta el viernes por la mañana por orden del juez Alfonso Guevara, tras las peticiones en ese sentido de la fiscalía y de la defensa en el juicio que comenzó a discurrir ayer en la Sala Cuarta de lo Penal de la Audiencia Nacional.
Además, el presidente del tribunal dictaba una orden de busca y captura contra Asier Tapia, para el que el fiscal de la causa, Enrique Molina, solicita más de 111 años de prisión, y para Izaskun Lesaka, ambos ausentes en lo que se preveía el inicio del macrojuicio contra las organizaciones juveniles de presunto apoyo a ETA. La convocatoria, en principio prevista para las diez y media de la mañana, sufrió un retraso de más de dos horas, al parecer por problemas con el tráfico en el traslado de los imputados desde las prisiones hasta la Audiencia Nacional.
Una vez comenzada la sesión, que tuvo un carácter abierto y que contó con la presencia de algunos familiares de detenidos y del portavoz en el macrojuicio de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), Luis Portero, el juez Guevara comenzó a pasar lista a los presentes. Ni Asier Tapia, en libertad bajo fianza desde el año 2001 y acusado de integración en banda armada y varios delitos de daños e incendios terroristas, ni Izaskun Lesaka, para quien el fiscal solicita diez años de prisión, se encontraban entre los reunidos en la Audiencia Nacional.
Los 22 juzgados que se encuentran en prisión preventiva fueron ubicados en una sala de cristales blindados, mientras sus 10 compañeros quedaban sentados frente al juez y los miembros de la mesa de la Sala.
La mayor parte de ellos portaba camisetas de color rojo en las que podía leerse, en letras blancas, "En defensa de los derechos políticos y civiles, la juventud adelante". A lo largo de la vista los intercambios de miradas y gestos entre los procesados y sus familiares, situados al otro lado del cristal, fueron continuos.
Defectos de forma
Las dos horas de careo que mantuvieron el juez, la fiscalía y la defensa se centraron en los supuestos defectos de forma de la citación judicial. Así, todos los abogados de los procesados solicitaron el aplazamiento del inicio de las vistas orales por los defectos respecto a los plazos para la resolución de los recursos interpuestos contra la inadmisión de artículos de previo pronunciamiento y por un incidente relacionado con la recusación de peritos. Uno de los abogados, Iñigo Iruin, no dudó en calificar la sesión de ayer de «aceleración indebida», consecuencia de «las urgencias del Tribunal».
El fiscal, que pide para los imputados más de 600 años de prisión, solicitó también del juez Guevara una suspensión del inicio de las vistas orales, tras lo cual toda la mesa se retiró a deliberar las peticiones. Transcurrida una media hora, se decidió finalmente reanudar la tarea el próximo viernes a las diez de la mañana.
Tras pronunciarse el juez, la defensa también le preguntó sobre la ubicación de los detenidos en las prisiones, alegando que no se había podido preparar bien la vista de ayer ya que a los acusados no se les había permitido reunirse con los abogados de forma conjunta. «No han podido preparar la defensa pero sí la indumentaria», manifestó el juez, quien en un principio se quejó por el alboroto que los jóvenes provocaban en el interior de la sala blindada. «Se acabó», finalizó, emplazando a los presentes a iniciar la nueva sesión con las declaraciones orales dentro de tres días. |