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Carlos Gurpegi abandona el Nuevo Zorrilla entre Sabino Padilla, a su derecha, y Jon Larrea, uno de los jefes de prensa rojiblanco, a su izquierda. Zigor Alkorta |
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La suerte, bajo ‘‘control’’
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El Athletic pasó en Riazor el cuarto control seguido de la temporada; ya lleva nueve, tres más que en toda la campaña anterior
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Igor Camaño Bilbao
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El Athletic es un equipo con ‘‘suerte’’. No con los arbitrajes pero sí con los controles antidopaje. Los rojiblancos pasaron en A Coruña el cuarto partido consecutivo con control incluido. El cuarto. Con el ecuador de la temporada recién sobrepasado, los bilbainos suman ya más controles que en toda la campaña anterior, nueve contra seis.
Siguiendo al pie de la letra la reglamentación de la Federación Española de Fútbol sólo cabe admirarse por la fortuna de los futbolistas de Ernesto Valverde. Según el artículo séptimo, punto primero, de la normativa sobre el control antidopaje, los controles de la temporada se determinan en un sorteo que se efectúa al inicio de cada campaña. Se eligen dos encuentros de Primera y otros dos de Segunda por jornada, más dos reservas. Dicho sorteo, según el reglamento, se realiza ante notario. Lo dicho: qué suerte tiene el Athletic. Cuatro encuentros seguidos sometido al control. Si fuera la Primitiva ya estaría forrado.
Aparte de la diosa fortuna, quizá haya otra explicación. En la última línea del punto tres del mismo artículo dice: ‘‘Se podrá realizar asimismo en otros encuentros’’. Y nada añade sobre sorteos, notarios, reservas... Interpretado de otro modo: designaciones a dedo. Pudiera ser el caso del Athletic. Tiene toda la pinta. El equipo rojiblanco se ha convertido en el molesto grano del deporte estatal en materia de dopaje. Y todo por defender a toda costa y con toda serie de argumentos la inocencia de Carlos Gurpegi. El pulso de la entidad vasca sigue vigente y la inmensa ‘‘suerte’’ del Athletic con los controles antidopaje quizá parta de ahí. Quizá alguien no pare hasta buscar alguna anormalidad en los jugadores bilbainos. De momento, esta temporada ya han pasado nueve controles (cuatro consecutivos) y nada han hallado. Hay récord: la temporada pasada fueron seis. Como todavía queda campaña la cifra puede aumentar. Aumentará. Seguro.
Todos los jóvenes
El reglamento también habla de sorteo para determinar qué futbolistas pasan el control en los encuentros ‘‘premiados’’. Sin embargo, la relación de ‘‘afortunados’’ invita a pensar mal, a buscar una mano negra detrás de tanta casualidad. La suerte de los últimos sorteos se ha cebado, casualmente, por supuesto, en los futbolistas jóvenes que se incorporan al primer equipo. Automático: jugador que debuta, jugador que pasa control. Fernando Llorente, por ejemplo, ha ‘‘llenado’’ cuatro botes de orina entre el derbi disputado ante Osasuna en San Mamés y el encuentro copero jugado en Valladolid -dos para la muestra A y otras dos para la B, destinada al contraanálisis-. Aritz Solabarrieta también disfrutó de ‘‘dinero atrás’’ en Riazor y tuvo que pasar control. Y lo mismo hicieron Igor Angulo en el primer partido de Liga o Gorka Azkorra ante el Real Madrid. Sin embargo, todo esto tiene su parte positiva. Pese a los numerosos controles, nadie ha encontrado nada anómalo en el Athletic, algo que siempre ha defendido el club y que ratifican los resultados. |
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