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El corredor Corey Dillon, fichaje estrella de los New England Patriots para la presente temporada, consiguió en el último cuarto un espectacular "touchdown" que sirvió para que su equipo encarrilara la victoria en la Super Bowl ante los Philadelphia Eagles. Afp |
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Patriots, la nueva dinastía
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New England conquista su tercera Super Bowl en las últimas cuatro campañas tras ganar 27-24 a Philadelphia
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Jon Larrauri Bilbao
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Tom Brady El "quarterback" de los Patriots no conoce la derrota en un partido de "play off"
Deion Branch Fue elegido MVP tras igualar el récord de recepciones, con once
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La nfl, al igual que el resto de competiciones estadounidenses, vive del encanto de las dinastías ganadoras. Los Chicago Bears dominaron la liga de fútbol americano en la década de los 40, los Cleveland Browns en los 50, los Green Bay Packers en los 60, los Pittsburgh Steelers en los 70, los San Francisco 49ers en los 80, los Dallas Cowboys en los 90... y el Siglo XXI es propiedad de los New England Patriots, conjunto que en la madrugada del pasado lunes conquistó su tercera Super Bowl en los últimos cuatro años al derrotar a los Philadelphia Eagles por un ajustado marcador final de 24-21, igualando así la marca conseguida por los Dallas Cowboys, único equipo en la historia en conquistar el "triplete" en cuatro años.
La hegemonía de la escuadra de Boston es, cuanto menos, curiosa. En 2001, New England estaba considerada como una de las franquicias más desastrosas de la NFL. Sólo tenían una estrella, el "quarterback" Drew Bledsoe... que se lesionó nada más comenzar la temporada. Fue entonces cuando Bill Belichick, al que muchos consideran ya el mejor entrenador de la historia -es el único junto a Chuck Noll (Pittsburgh Steelers), Joe Gibbs (Washington Redskins) y Bill Walsh (San Francisco 49ers) que ha logrado tres títulos- decidió encomendar la dirección del equipo al desconocido novato Tom Brady... y todo cambió. Ese año, un equipo por el que nadie daba un duro derrotó contra todo pronóstico en la final a los Saint Louis Rams (hecho considerado como una de las mayores sorpresas de la historia en el deporte estadounidense) y comenzó a hacer historia.
La hegemonía de los Patriots se sustenta en un bloque sin fisuras... y sin estrellas de relumbrón. Su defensa, como quedó demostrado ayer, es capaz de amargar la existencia al más brillante de los rivales y el ataque "baila" a la perfección al son que ordena Brady. Muchos pasadores presentan mejores números que él, pero nadie es más certero a la hora de la verdad. Si el trofeo de MVP hubiese caído en sus manos en lugar de en las del receptor Deion Branch (igualó el récord histórico de recepciones en una Super Bowl, con once), se hubiese colocado a la altura del mítico Joe Montana, el único "quarterback" en ganar tres títulos y tres nominaciones de MVP. Junto a Brady gravitan corredores de la talla de Corey Dillon, un cuerpo de receptores polivalentes (Branch, Givens y Patten)... y si la cosa se pone fea en el banquillo siempre está Adam Vinatieri. El chutador, que dio los anteriores títulos a New England con conversiones "in extremis" volvió a ser clave ayer, aunque esta vez no hubo tanta agonía, ya que su chut de 22 yardas, que rompió la igualada 24, llegó a 8:40 del final.
Los Philadelphia Eagles fueron un digno rival para los Patriots, pero cometieron errores que ante un defensa tan granítica, comandada esta vez por un fantástico Rodney Harrison, se pagan muy caros. El "quarterback" Donovan McNabb logró 357 yardas y tres pases de "touchdown", pero también sumó tres intercepciones que acabaron siendo decisivas. Ni siquiera la presencia del gran receptor Terrell Owens -al que los médicos le habían prohibido jugar- pudo desarbolar el entramado defensivo de los de Belichick.
De todas maneras, fue Philadelphia el equipo que abrió el marcador con un "touchdown" de L. J. Smith en el segundo cuarto, aunque David Givens logró la igualada antes del descanso. En la reanudación fue New England el que se adelantó mediante el defensa Mike Vrabel y los Eagles igualaron mediante Brian Westbrook. El choque llegó igualado en el último cuarto, pero los Patriots engrasaron su maquinaria en el momento de la verdad. Un "touchdown" de Dillon y un "field goal" de Vinatieri propiciaron una brecha que los Eagles no fueron capaces de contrarrestar. La NFL ya tiene una nueva dinastía, la de New England Patriots. |
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