LA COMISIÓN de médicos y profesionales de la salud de Txingudi contraria a la incineradora criticó ayer el «empecinamiento» de los alcaldes de Irun y Hondarribia por «hacer una incineradora impidiendo opinar al pueblo», en alusión a la consulta que se pretende celebrar este domingo y que no ha sido autorizada.
A través de una nota de prensa, la comisión de médicos insistió en que la incineración «no debe de considerarse una solución para el tratamiento de basuras» y señaló que «los votos con los que les dimos sus cargos no les dan derecho a decidir todo sobre nuestra vida y nuestra salud».
A este grupo de sanitarios se les ha sumado ahora también un colectivo de algo más de un centenar de profesores de centros educativos de Irun que reclaman que no se construya la planta incineradora de Gaintxurizketa (Hondarribia), al considerarla una «imposición».
Este colectivo aseguró ayer que saldrá el domingo a la calle para «cumplir con nuestro compromiso y decir "no a la incineración". También seguirán promoviendo desde las aulas «el mensaje contrario» a esta solución acordada en Gipuzkoa para acabar con el problema de las basuras.
En el texto de adhesión a la plataforma contra la incineradora, se señala que esta solución provoca contaminantes «muy peligrosos» para la salud humana y que la población infantil es la más vulnerable». Sostienen además que resulta «incompatible» con el reciclaje intensivo.
Por su parte, desde la Mancomunidad de Txingudi se respondió ayer a algunas de las críticas que se vienen formulando en los últimos días por parte de grupos ecologistas y que, aseguran, «carecen totalmente de veracidad».
Así, argumentan que «no es cierto que la incineración sea un sistema en declive y perjudicial para la salud» que se está abandonando en otros países, sino que en realidad se apuesta por él.
Aseguran también que «no es cierto» que salga más de un 30% de la basura en forma de escorias y cenizas tóxicas. En realidad, «el 9% del volumen de los residuos incinerados sale en forma de escoria aprovechable en trabajos de construcción, y el 1% en volumen en ceniza considerada legalmente como residuo peligroso, que se envía a tratamiento especializado por gestor autorizado». |