Los vecinos del portal 113 de la calle Mamariga de Santurtzi sufrieron el jueves el susto de sus vidas cuando, en torno a las 18.00 horas, las excavadoras de unas obras provocaron dos boquetes en la fachada del inmueble. «El edificio tembló, y la vecina del cuarto salió corriendo porque parecía que se le venía todo abajo», afirmaba Emilio, el administrador del inmueble.
«Menos mal que mi mujer no estaba colgando la ropa, porque ahora estaríamos lamentando una pérdida personal», añadía, ya que los agujeros, de lado a lado de la pared, han afectado a los bajos del edificio, donde se encuentra su vivienda.
Se da la circunstancia de que las obras, por las que se derribó una decena de inmuebles y se levantarán nuevas viviendas, han sido denunciadas en múltiples ocasiones por los vecinos, debido a las múltiples molestias que están ocasionando, entre las más recientes «la aparición de humedades y dos fugas de gas».
Tras este último incidente, la comunidad de vecinos ha interpuesto varias denuncias ante la Policía Municipal y el Ayuntamiento, pidiendo una «suspensión cautelar de las obras hasta que nos garanticen seguridad». La mayor queja de los afectados proviene del hecho de que la promotora «tapó uno de los agujeros con cemento sin avisarnos siquiera, y tras poner un toldo azul para ocultar el hecho». Al parecer, las excavadoras estaban preparando el traslado de una especie rara de un árbol al que también se oponen los vecinos. «Si lo trasladan, lo matan». |