EL PRESIDENTE del PPC, Josep Piqué, registró ayer a las 9,55 en el Parlament una moción de censura contra Pasqual Maragall, la tercera presentada contra un presidente de la Generalitat desde el restablecimiento de la democracia en Catalunya.
Con esta moción, que Piqué presentó acompañado del portavoz parlamentario del PPC, Francesc Vendrell, y del portavoz del partido, Daniel Sirera, pretende obligar a Maragall a dar explicaciones sobre sus polémicas referencias al 3%, interpretadas como el cobro de comisiones ilegales por parte de CiU. La moción sólo cuenta con el apoyo de los 15 diputados del PPC.
Josep Piqué pidió ayer al presidente de la Generalitat que responda a su moción de censura con un «debate de altura y de profundidad» y dijo que la iniciativa le servirá para «demostrar que hay una manera diferente de hacer política en Catalunya». Opinó que la moción de censura «puede servir para hacer un ejercicio de autocrítica y de catarsis colectiva de la clase política», y por ello instó a Maragall a que el debate de la moción esté «a la altura de las circunstancias y no vuelva a ser mal ejemplo para la ciudadanía».
Preguntado por la posibilidad de que Maragall no intervenga en la moción, aseguró que «cometería una grave incongruencia política si no contestara al menos a la primera pregunta», y agregó que «ha llegado la hora de la política en mayúsculas». Recordó que Maragall reprochó a su antecesor, Jordi Pujol, el no haber intervenido en la moción de censura que le presentó en 2001 y añadió que «espero que sea coherente, aunque sea por primera vez».
Por otra parte, Piqué dio por «rotos» tópicos como el del «oasis catalán», el de que la política catalana está marcada por la «cordura» o bien el que asegura que «hay una manera catalana de hacer las cosas», al tiempo que subrayó que se puede hacer política «sin buscar siempre culpables exteriores». Para Piqué todos estos tópicos «han demostrado ser castradores del auténtico dinamismo de la sociedad catalana», y opinó que «la red de intereses cruzados y el reparto del poder durante 25 años entre PSC y CiU están también en la base de la pérdida de dinamismo de la sociedad catalana».
Finalmente, Josep Piqué, criticó a CiU por llevar la actividad política al terreno judicial. |