El ex presidente del EBB del PNV, Xabier Arzalluz, manifestó ayer que no le hace «ninguna gracia la kale borroka», pero que «mucha menos gracia» le produce «el camino de la Justicia» con el magistrado de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón «y compañía». En declaraciones a Herri Irratia, Arzalluz consideró que el macrosumario 18/98, abierto contra el supuesto entramado de ETA, dentro del que se encuentra la causa contra Jarrai, «es un atropello» y manifestó que le recuerda al «Tribunal de orden público» que él conoció en la época franquista.
El ex líder de la formación jeltzale se refirió también a la situación política catalana y dijo que se trata de «un espectáculo de platos rotos». Asimismo, afirmó que esta «crisis» puede pasar factura al PSE-EE. Arzalluz indicó que el PSOE ha trabajado en la «maragallización» de Patxi López, apoyado «por un nuevo Estatuto que redacta Guevara» y con la plataforma de Joseba Arregi «que no se corta un pelo». Por eso, calificó de «interesante» el escenario político abierto porque, «si se rompe el modelo catalán», los socialistas «poco tendrán para trasladar aquí».
Sobre el programa electoral de los socialistas vascos, que recoge el término ‘‘comunidad nacional vasca’’, Arzalluz afirmó que se trata de «un nuevo parche" que emplean los socialistas vascos para «evitar el término nación», que conlleva otras connotaciones.
Por último, el ex presidente del EBB del PNV subrayó que el actual panorama en Cataluña puede provocar un acercamiento entre CiU y el Partido Popular, aunque señaló que los dirigentes de Convengencia i Unió hacen «lo que les toca» cuando desmienten el cobro de comisiones que anunció el presidente de la Generalitat. |