Más de 300 intelectuales, artistas y personas anónimas han suscrito un manifiesto en el que, bajo el lema ‘‘¡Sí, tenemos que decidir!’’ critican el Plan Ibarretxe, una propuesta de Estatuto que «agudiza la división de los vascos y y normaliza un auténtico apartheid para los ciudadanos que no comulguen con sus proyectos».
El texto, que concluye con la consigna ‘‘Por la libertad, la democracia. No al Plan Ibarretxe’’ está firmado, entre otros, por actores como Pilar y Javier Bardem, Toni Cantó, Marisa Paredes y Amparo Baró, escritores como Rosa Montero y Félix Ovejero, el presentador de televisión Miguel Ángel Monzón, más conocido como Wyoming, los filósofos Fernando Savater y Gustavo Bueno, el pintor Antonio López, el cantautor Luis Eduardo Aute o personalidades como Maite Pagazaurtundua o Nicolás Redondo Terreros.
Los firmantes, que han autofinanciado su publicación, consideran «inadmisible» que el Gobierno vasco se aproveche de la amenaza terrorista a la que se ven sometidos los no nacionalista -que genera un «clima político que mantiene a sus opositores perseguidos y amenazados de muerte»- y defienda su propuesta soberanista «apropiándose el derecho que todos compartimos a decidir».
«Sólo podrá decidirse en libertad sobre el futuro de los vascos y su relación con el resto de España cuando se haya dado fin al terror de ETA, y a la amenaza y el chantaje de los que son víctimas los que no comparten las ideas del nacionalismo gobernante», precisa el texto.
En el manifiesto se pide que los derechos y libertades reconocidos en la Constitución española amparen también «a nuestros conciudadanos en el País Vasco» que, por criticar el régimen nacionalista «dominante», son «amenazados, padeciendo la injuria, el asesinato o el exilio». Una situación que se produce, denuncian, en un clima «de impunidad moral propiciado desde el Gobierno vasco y la jerarquía católica vasca».
Asimismo, reclaman que se acabe «con la atmósfera totalitaria, similar a la del franquismo, que ha generado más de 200.000 exiliados» y que hace que parte de la población tenga «miedo» a expresar sus ideas políticas en público y en la que las víctimas «se ven sometidas al olvido y el desprecio por gran parte de las autoridades gobernantes locales».
En la misma línea, critican un sistema educativo vasco que es «etnicista» y fomenta el odio a España y que se convierte en «caldo de cultivo para que se reproduzca el fascismo étnico y los ataques a las libertades».
Para acabar «con estos gravísimos hechos», los firmantes del manifiesto exigen al tripartito vasco que «garantice para todos» las libertades democráticas que disfruta el resto de la sociedad española. |