La asociación de Vecinos de Bilbao La Vieja solicitó ayer en la sede de Ezker Batua-Berdeak la creación de un consejo que aglutine a los vecinos realojados en el barrio de Miribilla, al Gobierno vasco, Ayuntamiento de Bilbao, mediadores y asociaciones de gitanos para que establezca unas normas de convivencia mínimas de respeto entre los vecinos.
Fernando Bilbao, miembro de la asociación, expresó a las puertas del partido político encargado de la expropiación y realojo de los antiguos inquilinos de Bilbao La Vieja, que la demanda se ha hecho pública tras meses de pedir a las instituciones una solución sin recibir una respuesta satisfactoria.
En la calle Olano ubicaron hace más de cuatro meses a una familia conflictiva conocida como la "banda del Yoni". Desde entonces los problemas de convivencia se han ido materializando de diversas formas. «Hacen carreras de motos en los garajes o intentan cambiar las cerraduras de los trasteros que no les pertenecen», narró Bilbao.
Los vecinos, mayoritariamente de edad avanzada, viven en una situación de «presión psicológica» según el representante de la asociación dado que también les amenazan verbalmente. «Te voy a amargar la vida» es alguna de las frases que escucha Amaia Arranz al salir de su casa.
Los vecinos, molestos con los problemas de convivencia que causan los inquilinos de una sola vivienda y sus familiares, han solicitado la creación de este consejo para que disponga unas normas consensuadas entre todos y de pronta aplicación.
«Julia Madrazo nos deriva a Seguridad Ciudadana, ¿pero qué van a poner? ¿Un coche patrulla veinte años en el barrio? Esa no es la solución, ni tampoco que se marchen del barrio. Tienen derecho a vivir aquí», reconoce Bilbao. Asimismo resalta que si esta familia acepta «los recursos del sistema» en forma de renta básica también deben asumir unas normas de convivencia comunes en la sociedad "paya".
Otro motivo de preocupación para los vecinos de Miribilla son los criterios de asignación de las más de 100 viviendas que todavía están desocupadas, ya que creen que otras familias conflictivas se instalarán en el barrio. |