El periodismo estadounidense perdió ayer, con la jubilación de Dan Rather, uno de los mejores exponentes de una generación excepcional de presentadores, que creó un estilo agresivo, perseverante y, a veces, poco imparcial de hacer televisión.
Rather, de 73 años, se sentó ayer por última vez delante de las cámaras para presentar el informativo estrella de la cadena CBS, como ha hecho en los últimos 24 años, y como esperaba hacer hasta el año próximo. Un desafortunado reportaje sobre la época juvenil del presidente George W. Bush, emitido antes de las elecciones presidenciales de noviembre pasado y basado en documentación falsa, acabó acelerando la retirada del periodista, que se ha ganado a pulso la fama de estar en contra del Partido Republicano.
Pero con independencia de este error, por el que pidió perdón públicamente, Rather acumula a sus espaldas una brillante carrera como informador, en la que consiguió llevar cualquier acontecimiento mundial hasta el salón de millones de hogares de EE.UU.
Famosas son, y así quedarán para la historia, sus entrevistas al presidente cubano, Fidel Castro, o al depuesto gobernante iraquí Sadam Husein, quien sólo meses antes de la invasión de Irak, y tras doce años de silencio ante los medios estadounidenses, le concedió una entrevista. A ello se unen sus coberturas de la guerra de Vietnam o de Afganistán, así como de las elecciones presidenciales o de los numerosos huracanes que han asolado las costas. |