El presidente del Congreso de los Diputados, Manuel Marín, pidió ayer al PSOE que aclare su postura sobre las lenguas cooficiales y opte entre el acuerdo firmado con el PP para emplear sólo el castellano, o el apoyo a la reclamación de los nacionalistas de permitir al menos el uso breve del catalán, euskera y gallego. Marín, en una rueda de prensa en la Cámara Baja, exigió a las distintas fuerzas políticas que «dejen de jugar al escondite» y pacten una solución en el seno de la ponencia que discute la reforma del Reglamento, que hoy se reunirá para abordar este asunto.
Marín se comprometió a dar marcha atrás en su decisión de tolerar sólo el castellano en los debates parlamentarios si la Comisión de Reglamento aprobara un texto que serviría de base para dictar una resolución respecto a este asunto. Preguntado por si el PSOE es el que «más está jugando al escondite», el presidente del Congreso respondió: «Aprecio mucho las habilidades, porque de niño tenía una pasión loca por los trapecistas. Me encantaba el circo, y cuando mi madre me llevaba al circo, los ejercicios de trapecio me apasionaban. Pero yo no estoy aquí para admirar los ejercicios de trapecista».
«El presidente del Congreso es muy fuerte en la soledad. Soy un solitario por naturaleza y en este punto, acepto plenamente seguir en la soledad más absoluta», señaló Marín. No obstante, mostró su disposición a convocar la Comisión de Reglamento la próxima semana y dictar una resolución a partir del acuerdo que los grupos pudiesen adoptar sobre el régimen lingüístico. |