LA FISCAL de la Audiencia Nacional Olga Sánchez, encargada de la investigación de los atentados de Madrid, aseguró ayer que los terroristas «tenían un proyecto muy amplio de continuidad delictiva» que, «afortunadamente», se vio truncado cuando el 3 de abril fueron acorralados en Leganés. En una entrevista concedida a varios medios señaló que la investigación ha determinado que los autores del 11-M, que el 2 de abril colocaron un artefacto explosivo en la vía del AVE Madrid-Sevilla a la altura de Mocejón (Toledo), tenían previsto perpetrar nuevos atentados a partir del 4 de abril.
Entre sus objetivos figuraban una finca de recreo de la Comunidad de Madrid frecuentada por familias judías, una hospedería judía en Ávila y un colegio infantil británico en la urbanización de La Moraleja de Alcobendas. Fue la labor de las Fuerzas de Seguridad la que impidió que esos proyectos se convirtieran en realidad, concluyó la fiscal, quien se muestra convencida de que los autores del 11-M no tenían el suicidio entre sus planes inmediatos, lo que a su juicio se ve corroborado por el hecho de que los restos de uno de los fallecidos en Leganés aparecieran debajo de una cama, donde se había ocultado.
Sánchez afirmó que «nos encontramos en un momento muy interesante de la investigación», que confía en que esté concluida este verano, cuando podría pedir el procesamiento de los imputados. Para entonces, la fiscal y el juez Del Olmo esperan tener respuesta a las distintas comisiones rogatorias cursadas a varios países europeos y del norte de África, y cuyos resultados ayudarán a esclarecer algunas de las incógnitas que aún persisten, fundamentalmente la de quién dio la orden de que se perpetrara la matanza.
Sin relación con ETA Preguntada por la fecha en la que los acusados podrían sentarse en el banquillo, Olga Sánchez dijo que «a mí me gustaría poder empezar el juicio para la próxima primavera», aunque advirtió de lo aventurado de dar una fecha debido a lo voluminoso de la causa y al gran número de acusaciones particulares y de defensas que deben intervenir en la fase de calificación. Hasta entonces, «el objetivo de la investigación es llegar hasta el final de la ideación, la preparación y la ejecución de los atentados», afirmó la representante del ministerio público, que añadió que todos los indicios conducen al terrorismo islamista como ejecutor del 11-M.
En este sentido, recordó que ha solicitado en dos ocasiones a la Policía que le informe de posibles conexiones entre ETA y los islamistas, tanto dentro como fuera de las prisiones, y asegura que «al día de hoy, no existe absolutamente ningún dato de esa relación». Sobre quienes insisten que sigue habiendo «puntos oscuros», Sánchez manifestó que tanto ella como Del Olmo «somos un instrumento de la Justicia y nos debemos a la investigación», pero agregó que «si alguien cree saber determinados aspectos su obligación es ponerlo en conocimiento del juez y del fiscal». |