El ex dirigente de ETA Julen Atxurra Egurrola, "Pototo", declaró ayer ante el tribunal que juzga a 33 acusados de pertenecer o colaborar con ETA a través de Jarrai, Haika o Segi, que en 1992 la dirección de la organización armada debatió si debía incorporar a su estrategia la "kale borroka", pero rechazó hacerlo «por motivos de seguridad» y no considerarla exclusiva del «problema vasco».
"Pototo", detenido en 1996, explicó que la dirección de ETA recibió un informe redactado por Mikel Kalparsoro sobre la "kale borroka", lo que provocó un debate en la dirección de la organización sobre si era conveniente incorporarla a su estrategia. Según el ex dirigente de ETA, se rechazó la propuesta porque «podía ser contraproducente», ya que «no estaba exclusivamente vinculada al problema vasco».
El testigo explicó también que se rechazó por seguridad, porque era imposible que «no se desmadrase». Añadió que en su opinión la violencia callejera les ha provocado problemas, al haberse realizado «acciones que jamás se han esclarecido». «Creemos que detrás de ellas estaban las Fuerzas de Seguridad», agregó. |