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Rajoy, acompañado de Aznar, reconoció la derrota. Archivo |
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La derrota inesperada y dolorosa del "sucesor" designado por Aznar
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La mala gestión de la información sobre el atentado quitó a Rajoy toda opción de victoria
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J. V. Bilbao
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ResultadosEl candidato del PP vio cómo en tres días se produjo un vuelco
‘‘Corredor del Henares’’ El PSOE logró una amplia victoria en la zona de los atentados
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En el pp no aceptaron de buen grado la derrota y hay quien dice que todavía no la han aceptado. La congregación de enrabietados militantes ante la sede de la calle Génova fue el aperitivo de un mal trago de lenta y dolorosa digestión.
Los semblantes tanto de Rajoy como de Aznar eran una sinfonía al desconsuelo. Tardaron en aparecer en el balcón los dos máximos responsables de la derrota. Aznar, que había designado a Rajoy como sucesor, había gestionado tan mal la información de la masacre de Madrid que había puesto a Rajoy a los pies de los caballos. El candidato, que fue perdiendo la ventaja inicial cada día que duró la campaña electoral, vio cómo en tres días se produjo el vuelco, pese a su constante presencia el día de reflexión intentando evitar lo inevitable.
Rajoy prometió una «oposición leal». Unos deseos que duraron poco. Quizás quienes les apuntaron que las elecciones dependían de que fuera ETA, le dijeron posteriormente que Zapatero no acabará la legislatura. |
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