La candidata a lehendakari del PP, María San Gil, volvió a tender ayer su mano al PSE-EE, pese a «todos los obstáculos que nos está poniendo», para garantizar un Gobierno constitucionalista en Euskadi tras las próximas elecciones del 17 de abril, con el líder de los socialistas vascos, Patxi López, «como vicelehendakari».
Así, aseguró que los candidatos del PP son los que garantizan «el cambio, pero el cambio real, no el cambio de socio» y se dirigió, de nuevo, a los socialistas, en especial, a los alaveses para reiterar que el PP no es «su adversario», sino que lo son «los nacionalistas y el Plan Ibarretxe».
San Gil realizó estas declaraciones durante su intervención en el acto político que su partido organizó ayer en Gasteiz para presentar oficialmente las tres candidaturas de cara a las próximas elecciones autonómicas y que la propia candidata a lehendakari consideró como «el más importante» de entre todos los que se vayan a celebrar hasta la noche electoral del 17-A.
Un abarrotado Teatro Principal fue el escenario del acto, en el que también intervinieron los cabezas de lista por Álava y Bizkaia, Carmelo Barrio y Leopoldo Barreda, respectivamente, además del presidente del PP alavés, Alfonso Alonso, y el diputado general de Álava, Ramón Rabanera.
«Cuidar y mimar» a Álava
En su discurso, la presidenta del PP vasco resaltó la necesidad de «cuidar y mimar» a Álava, porque es «la única provincia que no está al servicio del nacionalismo». Así, confío en que los socialistas alaveses apuesten y se comprometan «de verdad» y no dejen a Álava «al servicio del Plan Ibarretxe».
En este punto, manifestó su «preocupación» por la actitud que los socialistas alaveses adopten el próximo miércoles en las Juntas Generales de cara a apoyar o no las mociones de censura contra dos diputados forales del PP, impulsadas por PNV y EB, ya que dicha posición «podría poner en juego la estabilidad de la Diputación», a su entender, por «intereses partidistas».
«Nosotros no somos el adversario del PSE-EE, que no se equivoquen, sus adversarios son los nacionalistas y el Plan Ibarre-txe», denunció, para añadir que «hoy en Álava no hay una crisis motivada por una mala gestión, sino que hay un órdago a la Euskadi plural, al constitucionalismo y a la convivencia». |