EL JEFE del servicio de Anestesia y responsable de la unidad del Dolor del Hospital Severo Ochoa de Leganés, Joaquín Insausti, calificó ayer de «indignante» el cese del Coordinador de Urgencias del centro, Luis Montes, tras una denuncia anónima y sin haber escuchado al interesado ni a los profesionales del centro. «Es intolerable que se condene a una persona sin pruebas ni motivos», afirmó el responsable de un hospital envuelto en la polémica por unos supuestos casos de eutanasia.
Para Insausti, este cese obedece a una «venganza personal», ya que «no existe» ningún proceder censurable respecto a las sedaciones de enfermos terminales en los servicios de urgencias del Hospital. «Es una situación muy fuerte y afecta a todo el hospital», añadió. Las prácticas denunciadas, consistentes en el suministro de sedantes en dosis excesivas, podrían haber afectado a 400 pacientes.
Por su parte, la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Madrid señaló en un comunicado que en el Hospital Severo Ochoa no se actúa «de una manera distinta» al resto de los centros sanitarios públicos.
Así, y tras las informaciones sobre la elevada mortalidad del Servicio de Urgencias del Hospital de Leganés, este colectivo afirmó que «la buena practica profesional exige que en los casos de enfermos terminales la actuación médica se dirija a disminuir en lo posible los sufrimientos de los enfermos». |