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TELEVISIÓN
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Recuperan la figura de Stanley Kubrick con la reedición de su biografía escrita por John Baxter
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Forofo del jazz y metido en la bohemia de Greenwich, reveló poco a poco su genio
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Mercedes Cerviño Madrid
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CUANDO ESTÁN a punto de cumplirse seis años de la muerte de Stanley Kubrick, se reedita la biografía que publicó el crítico cinematográfico John Baxter, apenas se produjo el fallecimiento del cineasta, y que constituye el acercamiento más completo realizado a la vida de este genio cargado de manías.
Fue el 7 de marzo de 1999 cuando Stanley Kubrick moría en su casa de campo cercana a Londres, donde se había retirado hacía ya varios lustros y desde donde planificó buena parte de su corta pero genial filmografía, siempre rodada cerca de casa, para poder ir en coche al trabajo, aunque se tratase de recrear la mismísima selva de Vietnam en estudio para ‘‘La chaqueta metálica’’.
John Baxter, autor de numerosos estudios sobre John Ford y biógrafo de Fellini o Buñuel, explica en el prólogo de ‘‘Stanley Kubrick. Biografía’’, editado por T&B Editores, que creyó que lo más difícil de escribir era la biografía de un hombre, cuya pasión por su intimidad fue «frecuente y sonoramente expresada». «Nadie iba a hablarme de Stanley», apunta Baxter, quien momentos después escribe cómo el problema real con el que se encontró fue reducir la «avalancha» de entrevistas de amigos de infancia, actores, escritores y técnicos que dejaron su testimonio sobre el director de ‘‘2001 Odisea en el espacio’’, ‘‘Lolita’’ o ‘‘Espartaco’’. Un director que aparece en el libro como un egocéntrico de rasgos infantiles y un megalómano que vivía su vida a través del cine.
‘‘Stanley Kubrick. Biografía’’ está estructurado en capítulos que coinciden con el rodaje de cada una de sus películas, después de describir a un pésimo estudiante, a pesar de su inteligencia privilegiada, una inteligencia que derrochaba jugando al ajedrez y utilizando la cámara que le regalaron cuando cumplió trece años, y que sería el primer paso para luego convertirse en fotógrafo para la revista ‘‘Look’’ y de allí dar el salto al cine.
Baxter describe a un Kubrick forofo del jazz y metido en la bohemia de Greenwich Village y cómo se va introduciendo en el cine este genio, que convenció a los grandes estudios de rodar con los medios de una gran superproducción pero fuera de Hollywood. Con ‘‘Espartaco’’, demostró que podía ser un magnífico director de grandes presupuestos, y lo consiguió. |
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