EL ENCUENTRo, que pudo servir para marcar diferencias en la clasificación, acabó siendo una batalla en el terreno de juego. Ambos equipos jugaron teniendo presente esa variante y no lograron centrarse en lo que tenían entre manos.
El partido resultó ser una batalla campal, a ello contribuyó la labor del trío arbitral, constantemente protestada por ambas aficiones. Al término del encuentro el colegiado Amorebieta mostró quince cartulinas amarillas y cinco rojas.
El Zalla tomó la iniciativa de comienzo y supo mantener la calma e iniciar el juego retrocediendo el balón. Los locales, en cambio, se centraron en despejar balones y contraatacar con balones bombeados. El juego sufrió constantes interrupciones por las faltas, apenas hubo ocasiones claras de gol y al final el festival de tarjetas cobró todo el protagonismo. |