Un PUNto rascó el Burgos ayer de su visita a Lezama, que registró ayer su primer empate a cero de la temporada y con una grada de nuevo llena de espectadores.
El carburador de los pupilos de Edorta Murua se atascó ayer frente al Burgos, cuarto clasificado y con dos puntos más que los cachorros, al realizar los castellanos su partido. Férrea defensa y un medio campo poblado de gente, en espera de coger algún contragolpe y poder noquear al filial bilbaino.
El primer tiempo ofreció un recital de defensa burgalesa, a la que se sumaban hasta seis u ocho efectivos, con un Bilbao Athletic inerte por las bandas y empeñado en pasar el balón a través de una auténtica muralla de gente defendiendo su área. Menos mal que ni Víctor, Kortina o la falta directa chutaba por Zubizarreta, no encontraron las mallas locales.
Ni uno ni otro equipo fue capaz de crear una nítida ocasión después de muchos minutos con el balón circulando por el medio del campo.
Con la reanudación, la entrada de De Paula dio más oxígeno a su banda, mientras que la de Lafuente seguía inhábil, a pesar de los esfuerzos de Moya. En el primer minuto se produjo una extraña jugada que no pudo culminar Arruabarrena tras un mal pase y en la que el visitante Raúl despejó pegando en su poste.
Los de Murua, que seguían disfrutando de la posesión lo intentaron, pero Lizoain no tenía su tarde y un buen cabezazo de Amorebieta fue parado por Pagola. En los últimos minutos, un trallazo de Gontzal en el 87 y un disparo de Garmendia tras varios rechaces en el área burgalesa dejaron bien claro que el Burgos saldría intacto de Lezama. |