El Eibar, que ofreció una lección de juego al contraataque, dio otro paso más en su carrera hacia el ascenso a Primera División a costa de un rival directo como el Real Valladolid. Asimismo, la derrota del Cádiz ante el Murcia deja a los armeros aún más asentados en su brillante segundo lugar.
Los de José Luis Mendilibar se hacen cada vez más grandes y están muy cerca de hacer historia cuando restan catorce jornadas para la conclusión de la Liga. Ayer tenían un examen de exigencia en Zorrilla y lo superaron con creces.
El equipo guipuzcoano no salió a encerrarse, presionó mucho en medio campo y buscó el contragolpe con Silva y Joseba Llorente, aunque la primera oportunidad fue para el Valladolid, pero Álvaro falló en la boca de gol tras un espléndida llegada de Sousa.
El colombiano Jairo Castillo, debutante ayer como titular, adelantó al conjunto pucelano en un gran remate de cabeza a los diez minutos), pero la complacencia defensiva del equipo de Sergio Kresic permitió a Silva disparar desde fuera del área sin oposición y empatar, sólo tres minutos después.
Este gol hizo mucho daño al Valladolid que había empezado el partido bastante centrado y jugando con cierta fluidez, pero el tanto de Silva le provocó un notable nerviosismo, mientras que el Eibar mostró a partir de entonces toda su consistencia de equipo difícil de batir.
Un centro de David Sousa permitió otro remate de cabeza de Castillo que Iraioz tuvo que desviar a córner (min. 24). Sin embargo era el Eibar, con Silva muy dinámico entre líneas, el que marcaba el tiempo del partido y daba más sensación de equipo.
En la reanudación, Joseba Llorente adelantó al equipo de Mendilibar en un buen contragolpe en el minuto 50 y el partido se puso muy cuesta arriba para un Valladolid que no supo jugar con cabeza y que apenas tuvo oportunidades claras ante el meta Iraizoz. El Eibar, mientras, aguantó con solvencia para llevarse una victoria que acerca el sueño del ascenso. |