DEIA
Registro | Conectar
ULTIMA HORA EDICIÓN IMPRESA SUPLEMENTOS ESPECIALES CANALES SERVICIOS
22-03-2005
Gipuzkoa Euskadi Iritzia Estatua Mundua Ekonomia Kirolak D2 Azkena
María Moar, Mertxe Díez y las hermanas Sara y Germana Fernández son cuatro de las últimas siete mineras de Bizkaia. Fotos Zigor Alkorta
MÁS INFORMACIÓN
«El hambre no daba más alternativas que trabajar de sol a sol en la mina»
«Vivíamos donde Agustín ‘‘El Tarta’’ con otras cuatro familias»
Manos firmes para separar el mineral Incipiente industria siderúrgica Cuadrilla de mineros
‘‘MUJERES DE HIERRO": LAS ÚLTIMAS MINERAS DE BIZKAIA
Las últimas mineras
CARTELERA DE CINE
Todas las películas
TELEVISIÓN
Etb 1
Etb 2
A3
Tele 5
Tve 1
La 2
Cuatro
La 6
CB
Canal+
ETBsat
Telebilbao
Tele 7
Las últimas mineras
‘‘Vale más morir de pie que vivir de rodillas’’. Esta consigna pronunciada por Dolores Ibarruri ‘‘La Pasionaria’’ condensa, como pocas, la lucha de la clase obrera en una época en la que Altos Hornos de Vizcaya empezaba a teñir de rojo las noches de Ezkerraldea y el estruendo de las explosiones en las minas hacía temblar Meatzaldea.
Idoia Alonso Barakaldo
Cuando hoy en día se dice que Bizkaia es fruto del intenso trabajo de aquellos obreros que trabajaban en la industria siderúrgica, se tiende relegar a un segundo plano, incluso a pasar por alto, el papel que jugaron miles de mujeres a las que también la necesidad les empujó a enfundarse unos pantalones para bajar a la mina.

Cargar mineral en las vagonetas, rellenar cartuchos de dinamita, separar el hierro de la escoria en los lavaderos, cocinar, atender las posadas y los barracones mineros o prostituirse son algunas de las tareas que desempeñaron estas mujeres, a las que la Historia les ha reservado el término ‘‘Mujeres de Hierro’’.

Las hermanas Sara y Germana, Juana, Mercedes, Evarista, Eusebia y la nonagenaria María Moar son siete de las últimas mujeres mineras que aún quedan con vida en Bizkaia. Y son, además, el testimonio vivo del hambre, la explotación y la precariedad que definieron las relaciones sociolaborales de aquellos años. Y es que, como decía Unamuno, el verdadero carácter de un pueblo se manifiesta en su intrahistoria, las pequeñas historias de sus gentes, y en especial, las que escribieron dentro y fuera de sus casas todas ‘‘las pasionarias de Ezkerraldea’’

La irrupción de la industrialización en Bizkaia provocó el despegue del sector minero en las tres grandes cuencas del hierro: Muskiz, Bilbao y Sopuerta. La necesidad de mano de obra poco cualificada trajo aparejada -a finales del XIX y principios del XX- la llegada de miles de temporeros de provincias limítrofes que trabajaban de sol a sol extrayendo el mineral de las explotaciones a cielo abierto. Al llegar las mujeres, la población se fue estabilizando poco a poco en localidades como Ortuella, Abanto o Trapagaran, situadas al pie de las explotaciones. Las condiciones de vida de aquella primera época «eran extremas», afirma Carmelo Uriarte, director del Museo de la Minería del País Vasco, en Gallarta.

La clase trabajadora vivía en barracones que las propias compañías, como la Franco-Belga, la Iron Ore o Agruminsa construían junto a las bocas de las minas. En su mayoría, estaban regentadas por mujeres y el precio del hospedaje incluía derecho a cama, comida y limpieza. Otros, alquilaban una habitación en las posadas o en casas de otros mineros que «solían cobrar a sus inquilinos entre una y una peseta con veinticinco. Así, si acogían en casa a cinco jornaleros se podían ganar un sueldo completo», apunta Uriarte. Al margen de la vida doméstica, muchas mineras trabajaban entre 8 y 10 horas diarias en los lavaderos de mineral. Ellas se encargaban de separar el mineral de la escoria que bajaba por una cinta junto con el agua gélida que movía los tromeles.

«Yo recuerdo cómo durante tres meses tuve las manos azules del frío», relata María Moar, una mujer de 91 años que trabajó en La Lorenza durante 20 años, y que, según confiesa, estuvo a punto de perder la vida en un accidente. «Un día era la encargada de cambiar las agujas de las vías por las que iban las vagonetas. El sistema no respondió y una vagoneta se vino hacia mí. Yo sólo escuchaba al capataz gritando: ¡María, María quítate de ahí! Al final yo me retiré a tiempo y gracias a Dios lo puedo contar».

Cuando no había mineral suficiente, porque no se llegaban a extraer las 200 toneladas de hierro, se paraba la producción en el lavadero. Para completar el jornal, los capataces encomendaban "tareas" a la mujer que estuviera dispuesta a remangarse los pantalones. Normalmente, las tareas requerían mayor esfuerzo físico, pero «pocas eran las que se oponían, porque sabían que si lo hacían podrían irse antes a casa», dice Carmelo Uriarte. «La tareas eran muy frecuentes y no hace tantos años, en el 68, yo he visto a muchas mujeres picando piedra y cargando vagonetas y camiones en La Peña», apunta.

Las menos, trabajaban en la compañía La Pólvora, donde fabricaban cartuchos de dinamita que luego se introducían en los barrenos para arrancar el mineral de la roca. Tenían que rellenar al día 2.200 cartuchos y, como normalmente no les daba tiempo a cubrir el cupo, se llevaban a casa los pliegos de parafina para hacer los tubos que contenían el explosivo y rellenarlos al día siguiente en la fábrica. Este trabajo fuera de horario les permitía sacarse un sueldo extra y la experiencia de estas mujeres con los explosivos fue aprovechada durante la Guerra Civil para fabricar bombas de mano.

Empleadas dentro y fuera de casa, las mujeres jamás llegaron a cobrar igual sueldo que los hombres. Por ejemplo, en el año 1961 un peón cobraba 7,75 pesetas, frente a las 4,10 que cobraba una obrera del lavadero. Esta circunstancia se reprodujo hasta que en el año 85 Agruminsa cesó la explotación de Bodoballe.

Mujeres en las barricadas

En el plazo de veinte años hubo tres huelgas generales y siete huelgas parciales. La primera huelga a gran escala tuvo lugar en el año 1890 y la última en 1910. La obligatoriedad de hospedarse y aprovisionarse en los barracones y las cantinas de las propias compañías, las jornadas de 10 horas y las llamadas tareas fueron el origen de muchos conflictos. En la mayoría de los casos se producían enfrentamientos directos con el Ejército y la Guardia Civil.

La mujeres desempeñaron un papel muy activo en aquella época convulsa de reivindicaciones laborales y barricadas en las calles. En realidad, «eran ellas quienes sostenían las huelgas», explica el director del museo, porque «los hombres, al ver la situación de miseria en la vivían , eran los primeros en querer volver a las minas. Pero sus mujeres les decían: «sois unos ‘‘calzonazos’’, ¿no véis cómo nos están explotando? Tenemos que resistir como sea». De esta forma, cuando la producción se interrumpía a causa de una huelga, ellas no dudaban en ir a trabajar como sirvientas a las casas de la oligarquía vizcaina, a Portugalete y a Las Arenas.

Como método de presión, las obreras llegaron a tirarse literalmente a las vías del ferrocarril de Triano, para interrumpir el tráfico de mercancías. «Es un hecho contrastado que se trataba de un método muy disuasorio, porque el Ejército no se atrevía a luchar contra las mujeres». La explosión demográfica, compuesta por una inmigración mayoritariamente masculina, propició la aparición del fenómeno de la prostitución en La Arboleda, ya que «la lucha por la hembra fue feroz». Ellas supieron responder los embates de la miseria con todas las armas de unas auténticas ‘‘mujeres de hierro’’.
PROMOCIONES  
8 RECIPIENTES AL VACÍO
Sácale más provecho a tus comida. Este 11 de enero primera entrega.
DISCOGRAFIA DE QUEEN
Toda la discografía de QUEEN en exclusivos CD libros, cada viernes con DEIA.
EMOCIÓNATE CON KARAJAN
DEIA te ofrece una edición especial con los conciertos más emblemáticos de Karajan.
14 OBRAS FUNDAMENTALES
Disfrute con DEIA cada sábado de la colección Alfred Hitchcock.
Más promociones...
Acerca de Deia Suscríbase al periódico DEIA Promociones Publicidad Contacto Mapa web Añadir a favoritos
© Editorial Iparraguirre  |  Aviso Legal  |  Privacidad
Enlaces recomendados: Apuestas Deportivas | Peluquerías | Pintores | Muebles de cocina | Casa rural | Apartahoteles | Informática | Pisos e imbobiliarias | Tiendas de deportes | Hogar y reformas | Electrodomésticos | Concesionarios | Traducción | Farmacias | Floristerías | Agencias de viaje | Psicólogos | Hoteles en Navarra | Piscinas | Seguros | Abogados | Trabajo | Hoteles en Madrid | Hoteles en Barcelona | Hosting |