CUATRO RESPONSABLES del instituto Talaia de Hondarribia han sido llamados a declarar en calidad de imputados, dentro de la investigación que se sigue por la muerte del joven Jokin C. L., de 14 años de edad, que se suicidó el pasado 21 de setiembre, al parecer como consecuencia del acoso al que le sometían sus compañeros de clase.
Según informó la agencia Efe, el Juzgado de Irun ha admitido a trámite la denuncia presentada por la familia de Jokin, en la que acusaban al director del instituto, la jefa de estudios, la tutora del menor y una profesora de «dejación» de su responsabilidad de custodia del joven.
El juzgado, además, tomará declaración a los padres del adolescente, para que ratifiquen su denuncia, en la que exigen también la responsabilidad civil del centro educativo y de la Consejería vasca de Educación. El tío y la tía del menor y un amigo de la familia también deberán comparecer ante el juez en calidad de testigos.
Los familiares de Jokin consideran «inverosímil» que los responsables del instituto no conocieran el acoso del que presuntamente era objeto el joven, que murió tras precipitarse al vacío desde las murallas de Hondarribia el pasado setiembre.
A su juicio, los docentes deben asumir la «guardia y custodia» de los escolares a su cargo, por lo que el instituto habría podido incurrir en una «dejación» de sus responsabilidades en la protección del menor.
Con la admisión a trámite de esta denuncia se abre una nueva vía de investigación, paralela a la que sigue la Fiscalía de Gipuzkoa desde que se conociera la muerte del joven. |