UN EQUIPO de investigadores de la Universidad del País Vasco (UPV), bajo la dirección de Mikel Aizpuru, ha conseguido identificar a 117 de las cerca de 200 personas fusiladas y enterradas en Hernani durante el otoño de 1936. La investigación, que culminará con la publicación de un libro coincidiendo con el 70 aniversario de los fusilamientos, no pretende elaborar un listado de nombres y apellidos sino reconstruir las trayectorias vitales de quienes, durante más de cuarenta años, permanecieron olvidados en las fosas comunes del cementerio hernaniarra.
El proyecto de investigación se enmarca dentro del programa Hernani 1936-2006, diseñado por el Ayuntamiento local en colaboración con el departamento vasco de Justicia y el departamento para los Derechos Humanos de la Diputación Foral de Gipuzkoa, que pretende «recuperar la memoria de las 200 personas fusiladas en la localidad tras la entrada de las tropas franquistas» en Donostia.
Hasta la fecha, los investigadores Urko Apaolaza, Jon Benito y Jon Odriozola y el archivero municipal de Hernani, Jesús Mari Gómez, han conseguido identificar a 117 fusilados en el municipio, pese a que la ausencia de documentación dificulta considerablemente el trabajo.
El archivo militar de Ferrol, en A Coruña, donde se conservan todas las sentencias judiciales previas a los fusilamientos, por ejemplo, no incluye el nombre de ningún fallecido en Hernani en aquellos años, por lo que los investigadores han podido deducir que «fueron fusilados sin juicio previo».
En total se estima que en las fosas comunes de Hernani hay enterradas cerca de 200 personas. Un dato corroborado por los archivos de la Guardia Civil, que en un informe elaborado en el año 1958 desvelaba los nombres de siete curas enterrados allí junto con «otros 190 individuos, cuyos nombres se desconocen, que fueron ejecutados por las fuerzas nacionales».
De las 117 personas identificadas, 40 eran de Donostia, 20 de Hernani, nueve de Arrasate, seis de Leintz Gatzaga, seis de Pasaia y otras seis de Urretxu.
Una vez conocidos estos datos, el equipo liderado por Mikel Aizpuru continuará estudiando archivos, libros, prensa y fuentes orales, con el objetivo de «reconstruir, en la medida de lo posible, la trayectoria vital de dichas personas, haciendo referencia a su entorno familiar, sociopolítico, afinidades políticas y sindicales», explicó el investigador durante la presentación del estudio a los familiares de los fusilados, en la que también estuvieron presentes el alcalde de Hernani, Joxean Rekondo, la viceconsejera vasca de Justicia, Esther Larrañaga, y la diputada foral para los Derechos Humanos, Mari Carmen Marín.
El estudio, además, investigará otras formas de represión sufridas por los hernaniarras entre 1936 y 1939. La ejercida por la Comisión Provincial de Incautación de Bienes, que financiaba la guerra con los bienes de los presos; la de la Ley de Responsabilidad Política, que imponía trabajos civiles o destierros; o la depuración de funcionarios y maestros, entre otras. |