Viento sur tras las heladasLa vegetación se ha quedado muy seca y peligra por el viento y el fuerte calor.
Propiedad privada La mayoría de los terrenos afectados son de propietarios particulares.
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Hace apenas cuatro días la Diputación de Gipuzkoa advertía del «alto peligro de incendio forestal» que existe ahora en el territorio debido al cambio climático, prohibiendo terminantemente la realización de quemas rurales hasta una nueva variación en las condiciones climatológicas. Las recientes heladas han restado humedad a la vegetación, envuelta ahora en una fuerte aridez. Este hecho, unido a las altas temperaturas y al viento sur, eleva al máximo los riesgos. Así se comprobó precisamente en la noche del pasado domingo en el término municipal de Elduain, cuando un incendio se extendió con rapidez hasta cubrir unas cien hectáreas.
El origen de las llamas es aún desconocido y, aunque se cree provocado, no se ha establecido todavía si su carácter fue intencionado o no. En cualquier caso, más allá de las posibles causas, el percance ha corroborado los argumentos que llevaron a ese estado de alerta. Por todo ello, el director foral de Montes, Jose Mari Aldanondo, reiteraba ayer la necesidad de extremar las precauciones.
«Hay que volver a repetir a la gente que, por favor, ande con mucho cuidado. Ojo con las negligencias, porque estamos en una situación de fuerte peligro. Mientras no cambie esta situación... Después de todas las heladas que hemos tenido la vegetación se queda completamente seca, y con este viento sur las condiciones son propicias para que se generen fuegos continuamente. Y claro, el fuego no sale si no hay un descuido o si lo provoca alguien. En este sentido hay que reiterar que la gente debe ser consciente de que en el medio natural y rural la situación de peligro es muy fuerte, por lo que hay que extremar todas las medidas de precaución», afirmaba, para asegurar que aún «se desconoce si ha sido un descuido de alguien que, por ejemplo, ha arrojado una colilla desde un coche o si, por por el contrario, fue intencionado».
Aldanondo insiste en que hay motivos claros para estar en alerta: «Estamos preocupados. Ya preveíamos que venía esto. Cuando se empezó a anunciar que iba a haber viento sur, nos pusimos en alerta. Porque sabemos por experiencia lo que ocurre. Y seguimos en esa situación».
El 70%, zonas arboladas
El incendio de Elduain se inició pasada la 1.00 de la madrugada del domingo (quedó controlado a las 13.30 y extinguido a las 15.00 horas), en las proximidades de la carretera secundaria que une esta localidad con la de Berastegi. El 70% de la superficie dañada corresponde a zonas arboladas (unas 50 hectáreas pertenecen a especies autóctonas y se han quemado también repoblaciones jóvenes de uno o dos años), y la gran mayoría de los terrenos son de propiedad privada.
Intervinieron en las labores de extinción seis guardas forestales y seis retenes o grupos organizados de voluntarios, además de cuatro camiones cisternas. Igualmente participaron numerosos vecinos, que se desplazaron hasta el lugar. Los Bomberos también se personaron para proteger algún caserío, si bien ninguno de estos se vio afectado. Sí resultó completamente calcinada la ermita de Santa Cruz, reformada hace apenas tres años, y que se encuentra en la cumbre de la ladera en la que se originaron las llamas.
Aldanondo subrayaba que aún no se ha hecho la evaluación monetaria y señalaba que aún es pronto para ver cómo se realizará la regeneración vegetal de la zona: «Normalmente muchos árboles autóctonos tienen una tendencia a regenerarse y a reproducirse, pero habrá que esperar a ver cuál es la evolución. En los terrenos más afectados habrá que derribarlo todo y volver a plantar, que es el perjuicio fuerte que van a tener los propietarios privados, que han trabajado mucho y han invertido».
El director foral del área recordaba que este tipo de incendios son propios de la cornisa cantábrica «entre el otoño y la primavera» y confiaba en que «llueva pronto» y se empiece a «reverdecer» todo el terreno afectado.
Cabe recordar que Gipuzkoa ha sufrido en las últimas horas otros tres incendios, pero de bastante menor dimensión. Uno de ellos quemó tres hectáreas en Astigarraga en la noche del domingo, por causas desconocidas. Horas antes los Bomberos tuvieron que sofocar un fuego ocasionado en un camino próximo a Altza. Por último, Irun registró también el domingo un incendio en la zona de Erlaitz.
Para sofocar todos los posibles fuegos la Diputación cuenta con 46 guardas forestales, más de veinte retenes y seis camiones cisterna con ocho mil litros de agua cada uno. |