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Arango, en el momento de ser retirado en camilla. Efe |
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El Mallorca exige que se actúe con el máximo rigor sobre Javi Navarro
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Presentará alegaciones y pruebas ante el Comité de Competición, mientras que el defensa sevillista dice tener «la conciencia tranquila»
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Pako Ruiz Bilbao
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La agresión del pasado domingo en Son Moix del defensa del Sevilla Javi Navarro sobre el venezolano del Mallorca Juan Arango, quien tuvo que ser ingresado en la UCI de un hospital de Palma al sufrir un traumatismo encefálico y facial, reabre la polémica sobre estas acciones detestables y antideportivas en un terreno de juego. El defensa valenciano, que se tiene bien ganada su fama de duro al igual que su compañero de equipo Pablo Alfaro, vuelve a estar en el candelero, como en otras ocasiones anteriores, sobre todo la que protagonizó en setiembre de 2001 cuando fue sancionado con cuatro partidos por propinar un puñetazo al entonces jugador del Espanyol Rotchen.
El Mallorca está dispuesto a que la agresión del sevillista no quede impune. El club balear ya ha dejado la pelota en el tejado del Comité de Competición de la Federación Española, al que le ha pedido, a la espera de presentar una denuncia, que actué de oficio con el máximo rigor, para lo que aportará alegaciones acompañadas de vídeos y fotografías. Competición tiene ante sí toda una patata caliente, especialmente por que se debe decantar por rearbitrar la acción -el colegiado Pino Zamorano mostró la amarilla a Javi Navarro por su acción- o no actuar. En caso de optar por la primera, el sevillista puede ser castigado de uno a doce encuentros, en función del artículo del reglamento disciplinario que aplique, el 137 -que determina de uno a tres partidos de suspensión por «emplear juego peligroso»- o el 122, que contempla de cuatro a 12 partidos de sanción por una infracción grave por «producirse de manera violenta, originando consecuencias dañosas o lesivas».
Sea como fuere la polémica está servida y el propio Javi Navarro, lejos de admitir parte de su culpa por su acción, reincidió en que la misma fue fruto de la «mala suerte y tengo la conciencia muy tranquila. Traté de protegerme, con la mala suerte de que él venía trastabillado y no pudo hacer lo mismo y se llevó el golpe directo». La versión de Arango puede ser diferente, después de que ayer pudiera ver la acción por televisión. |
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