Más de 40 iraquíes, en su mayoría presuntos insurgentes, y dos soldados estadounidenses han muerto en ataques y enfrentamientos registrados en este último domingo en diferentes ciudades de Irak, incluida la capital.
Mientras tanto, el ministro iraquí de Administración Territorial, Wael Abd al-Latif, aparecidó ayer en la televisión iraquí para desmentir las informaciones que circularon anteayer, domingo, sobre su secuestro.
«Estas noticias no tienen fundamento y su principal objetivo es dar la impresión de que no hay seguridad en todo Irak, incluida la capital», dijo Abd al-Latif en una entrevista a la televisión "Al Iraquia", la pasada madrugada.
Según habían afirmado el domingo fuentes policiales, el ministro de Administración Territorial había sido capturado con diez guardaespaldas, por hombres armados en la localidad de Suwayrah, al sur de Bagdad.
El anuncio fue difundido inmediatamente por cadenas de televisión árabes.
«Yo ayer estuve en mi trabajo en el interior de la (amurallada) 'Zona Verde» que acoge las instalaciones del Gobierno iraquí, así como las embajadas de EE.UU. y Reino Unido, afirmó el ministro.
Los miembros del Gobierno provisional iraquí permanecen bajo la amenaza de los grupos rebeldes que les acusan de complicidad con las fuerzas norteamericanas de ocupación.
Insurgentes iraquíes atacaron ayer, por otro lado, un convoy militar del Ejército iraquí en el barrio bagdadí de Al Ghazaliya (oeste) y causaron la muerte de un soldado y heridas a otros tres, dos de ellos graves, dijeron testigos y fuentes hospitalarias. |