 |
|
|
 |
Javier Pascual Rodríguez (Comunidad Valenciana) festeja su victoria en la línea de meta de Lizarra. Ima |
|
| MÁS INFORMACIÓN |
 |
|
|
 |
|
|
Pascual Rodríguez se consuela
|
|
El leonés del Comunidad Valenciana sorprende a los favoritos en el descenso de Lezaun y se planta en solitario en Lizarra
|
 |
|
Unai Larrea Lizarra
|
 |
UN "VIEJO ROCKERO", el leonés Javier Pascual Rodríguez (33 años para 34, undécima campaña de profesional, ganador de una Vuelta a Andalucía y de la etapa de la Vuelta a España’04 que acabó en Ávila), hizo saltar por los aires todos los pronósticos al anotarse ayer en Lizarra el VII Gran Premio Indurain, clásica que izó el telón de la "semana vasca" de ciclismo en un día de perros. Cuando todos los pronósticos apuntaban al alemán Ma-tthias Kessler (ganador en 2003 y 2004), al aragonés Ángel Vicioso (vencedor en 2001 y 2002) o al murciano Alejandro Valverde; la victoria se la llevó el Comunidad Valenciana de un Vicente Belda que, un año más, dejó claro que su equipo se transforma, para crecerse ante la adversidad, cuando de competir en Euskal Herria se trata. Si el año pasado, en pleno "caso Manzano" y recién excluido de Giro y Tour, el equipo levantino ganaba dos etapas de la Vuelta al País Vasco (Valverde en Bergara y Zarate en Gasteiz); ayer el CV firmó una carrera sencillamente perfecta. Los de Belda fueron siempre protagonistas, desde la salida: coló a Lloret en la primera fuga del día, con Zandio y Luis Pérez; e hizo lo propio con David Blanco en la segunda, en la que el gallego se fue con Aitor Osa, ya en la subida a Etxauri, es decir, en pleno fragor de la batalla. Sin ningún género de duda, el desgaste al que CV e Illes Balears sometieron a sus equipos rivales, principalmente a Liberty-Würth y a Euskaltel-Euskadi, resultaría determinante en el tramo final. Julián Gorospe tuvo que quemar varias naves para tumbar ambas escapadas, y algo similar le ocurrió a Manolo Saiz, quien en Lezaun debió sacrificar las opciones de un entonado David Etxebarria en favor de las de Vicioso.
A falta de Lieja, Lizarra
Una legión de ciclistas fijan sus objetivos en el mes de abril: que si Flandes, que si País Vasco, que si Roubaix, Amstel, Flecha, Lieja... Son muy pocos los que señalan con rojo el tradicional sábado navarro. Entre las excepciones figuraban ayer, lógicamente, los corredores del Kaiku, equipo que se estrenaba en casa (y que dio la cara con un poderoso Dioni Galparsoro y con un agresivo Ricardo Serrano), pero también Pascual Rodríguez. «He buscado un pico de forma para estas clásicas de abril, tanto la de Estella como la de Amorebieta, también para la Vuelta al País Vasco», decía en meta, y se explicaba. «A mí, las clásicas belgas siempre me han llamado un montón. Me encantan. Hace unos años no podía disputarlas porque preparaba a tope el arranque de año: Mallorca, Andalucía, Murcia... Y ahora que no preparo tan a tope el primer mes de competición, resulta que no podemos correr ni Lieja, ni Flecha ni Amstel porque estamos fuera del UCI Pro Tour, lo que no es justo para un equipo como el nuestro. Así que me mentalicé para Indurain, País Vasco y Primavera, y la cosa ha salido bien». Un dulce consuelo el del leonés.
Pascual Rodríguez, muy listo
Una vez Euskaltel-Euskadi anuló la larguísima fuga de Lloret, Zandio y Luis Pérez, estalló la batalla por la victoria. Tras arrancar en Etxauri (1ª), Aitor Osa y David Blanco afrontaron con 35 segundos la última ascensión del día, Lezaun (2ª), cuya cima estaba a 18 kms. de meta. Un ataque de Galparsoro hizo la primera selección en el pelotón. Con él se fueron David, Egoi Martínez, Joaquín Rodríguez y Pascual Rodríguez. A este quinteto perseguidor se unirían, antes de coronar, Valverde, Kessler, Vicioso, Bertagnolli y Eladio.
Blanco y Osa sobrevivieron hasta el falso llano posterior a la cima de Lezaun, donde les cazaron Vicioso, Galparsoro, Egoi, Valverde, Eladio, Pascual y Joaquín Rodríguez. Fue entonces, a 12 kilómetros de meta, cuando Pascual Rodríguez, aprovechando la mayoría numérica (tres hombres) del CV, activó el factor sorpresa. Arrancó con potencia y tomó pronto 20 segundos que sabría conservar, incluso en el traidor Alto de Muru, como un tesoro. Por detrás, todos delegaban la responsabilidad en Illes Balears, el único equipo con dos ciclistas, uno de ellos el temible Valverde. Pero Osa, desgastado, no pudo acercar al grupo hasta Pascual Rodríguez. Incluso, por atrás, Zubeldia, David, Arreitunandia, Ricardo Serrano, Ferrío y Bertagnolli lograban cazarles. Sólo un desesperado arreón de Joaquín Rodríguez en la última rampa de Muru hizo peligrar la victoria del leonés, que tenía sólo 8 segundos a tres kilómetros, todos cuesta abajo, de una meta en la que alzó los brazos. |
|