El relator de la ONU sobre la tortura, Manfred Nowak, dijo ayer que todos los países que tienen detenidos por terrorismo deben permitir que expertos independientes de las Naciones Unidas los visiten, aun cuando se encuentren en centros de reclusión considerados secretos.
Nowak precisó que, por el momento, su prioridad es obtener autorización de Estados Unidos para visitar la base naval de Guantánamo, ubicada en la isla de Cuba y donde se calcula que están retenidos unos 500 sospechosos de ser terroristas.
En junio de 2004, los expertos de la ONU sobre detenciones arbitrarias, ejecuciones extrajudiciales, tortura y el derecho a la salud pidieron a Washington tener acceso a los detenidos de Guantánamo.
Nowak dijo que la primera reunión con representantes del Departamento de Estado y el Pentágono de EE.UU. para tratar esa cuestión se celebró este lunes en Ginebra, al margen de la sesión anual que lleva a cabo la Comisión de Derechos Humanos en esa ciudad suiza.
En esa reunión, declaró el relator a los periodistas, los delegados estadounidenses dijeron que se estaba considerando «muy seriamente» en Washington la solicitud de los relatores de la ONU y se llegaron a tratar detalles de la eventual visita.
Por otro lado, Nowak rechazó con firmeza los intentos de algunos gobiernos de justificar los tratos degradantes y hasta la tortura en casos que involucran a sospechosos de terrorismo, y advirtió del peligro de posturas de ese tipo, que han surgido sobre todo en EE.UU., explicó.
«La pregunta sobre si se debe permitir algún tipo de tortura o tratos degradantes, sobre todo si se producen fuera de EE.UU. o contra ciudadanos de otras nacionalidades, es que eso está absolutamente prohibido», recalcó. Nowak expresó esa misma preocupación ante la Comisión de Derechos Humanos. |