El Parlamento iraní aprobó ayer que las mujeres puedan abortar cuando el embarazo constituya un riesgo para sus vidas, así como en los casos que se compruebe que el feto sufre deformaciones congénitas.
‘‘Se permite el aborto en los primeros cuatro meses de embarazo con la condición de que el matrimonio lo acepte y que tres médicos confirmen que el feto sufre una deficiencia mental o malformación física, o que la vida de la madre esté en riesgo’’, según el texto legislativo.
El proyecto de ley fue aprobado por 127 de los 217 diputados que asistieron a los debates de la Cámara, que comenzaron el pasado domingo, mientras que las trece mujeres con escaño en el Parlamento no intervinieron en las discusiones de la nueva normativa, que será remitida al Consejo de los Guardianes de la Constitución. |