EL QUE FUERA alcalde de Iruñea y posterior consejero de Industria del Gobierno Urralburu, Julián Balduz (PSN), pasó ayer por la comisión del Parlamento navarro que investiga el "caso Otano" y aseguró que, aunque él fue uno de quienes propiciaron la venta de la empresa pública Safel (antigua Super Ser) a la multinacional Boch Siemens, jamás tuvo conocimiento de que esa operación conllevara el pago de ningún tipo de comisión.
Balduz, que no estuvo imputado en la causa judicial que investigó las "mordidas" de las que se presume se beneficiaron algunos ex dirigentes del PSN, rehusó efectuar ninguna declaración a los medios de comunicación, ni cuando accedió al legislativo foral a las 16,30, ni cuando lo abandonó hora y media después. Lo que sí repitió ante los comisionados es que él en ningún momento fue objeto de «insinuaciones».
Según el presidente del organismo parlamentario que trata de dar con los casi 200 millones "esfumados", Carlos Pérez-Nievas (CDN), el ex consejero Balduz trajo a colación todos los argumentos técnicos y políticos que en su día aconsejaron vender Safel a Bosch-Siemens «de acuerdo con los planes generales de privatización y normalización que por aquel entonces propició el Gobierno de Madrid». Remarcó que los flecos pendientes de las negociaciones los ultimaron los técnicos de su Departamento, aunque él estuvo en todo momento perfectamente informado y dio el «visto bueno».
Pérez Nievas dejó claro que contestó a todas las preguntas que se le formularon «con claridad y aportando detalles pormenorizados». Sin embargo, reconoció la dificultad que existe para seguir la pista a los 200 millones de las comisiones ilegales que tras pasar por varias cuentas suizas abiertas a nombre de ex dirigentes del PSN, desde 1989, acabaron en una de la que era titular María Teresa Arcos, esposa de Javier Otano, hasta su desaparición en 1995.
¿Declarará J. Aubert?
En quien siguen depositadas grandes esperanzas para poder clarificar el caso es en la súbdita suiza Jacqueline Aubert, representante de la sociedad que gestionaba la cuenta helvética de los depositarios socialistas. Ya ha sido requerida para declarar pero se desconoce si accederá, al no estar obligada a ello por ser ciudadana de otro país. |