LA PLANTILLA de Babcock iniciará hoy, con un paro total de sus instalaciones de Galindo, un nuevo calendario de movilizaciones que les llevará a mediodía a Gasteiz, donde se entrevistarán con el delegado del Gobierno español, Paulino Luesma, para plantearle «la necesidad de compromisos ya concretos, más allá de las buenas palabras, para acortar la distancia que nos separa de solucionar la crisis de esta compañía», comentó ayer a este periódico el presidente del comité de empresa, Alfredo Laureiro, quien calificó como «desafortunadas» las manifestaciones del presidente de AE&E, Christian Schmidt, en las que éste señalaba como intención última de los sindicatos el desprestigiar a la compañía.
Esta movilización llegará, además, un día después de que DEIA desvelara la propuesta incluida por el grupo ATB en su Plan Industrial y donde se recogía que «otra opción es que esta operación de adquisición de BBE pueda ser incluida como parte del programa de compensaciones entre Austria y España con respecto a la compra del caza Euro-fighter por Austria".
Una información ya conocida por Laureiro y que éste enmarca dentro «de la gran chapuza, la gran mentira, con la que el grupo austríaco no ha ido regalando los oídos desde el principio. Después de todo lo que se ha publicado y se ha dicho, tanto por agentes sociales, políticos e institucionales, los actuales propietarios debían atender un mensaje mayoritario que les invita a marcharse. Ahora lo que cabe esperar es la Sepi y ATB lleguen a un acuerdo en términos económicos para que estos propietarios transfieran sus acciones y se posibilite así la llegada de un nuevo socio industrial».
Carlos Corral, delegado sindical de ELA, lamentó que «la utilización de Babcock como moneda de cambio en la operación Euro-fighter no hace sino colocar encima de la mesa los intereses creados entorno a esta empresa. No entendemos de qué más nos tenemos que enterar para que se tomen cartas en el asunto de una forma resolutiva». Este sindicato, más partidario de haber prolongado la huelga indefinida desconvocada la semana pasada como palanca para remover esta situación, considera que continúan «sin visualizarse» pasos concretos que marquen el camino de salida a esta crisis.
Un mayor compromiso de concreción es lo que se le pedirá hoy viernes a Paulino Luesma, en la primera cita de nuevas movilizaciones que se prolongarán durante todo el mes de junio. «Más allá de las buenas palabras, necesitemos que unos y otros nos garanticen una implicación directa en este tema. El grupo ATB debe recoger el guante y acelerar sus pasos para llegar a un acuerdo con la Sepi».
El presidente del comité trasladará hoy al delegado del Gobierno español que prolongar más esta situación es dar pie a una «travesía del desierto que abundará en la agonía de una empresa que está cada vez más tocada. Las perspectivas de encontrar carga de trabajo en este marco son muy complicadas y, llegado el caso, tampoco nos gustaría que fuesen un balón de oxígeno para ATB».
El presidente de Babcock, Christian Schmidt, reiteró el pasado martes «nuestra firme decisión y voluntad de mantener nuestro legítimo derecho a ejercer la actividad empresarial, en cuya defensa estamos dispuestos a ejercer cuantas acciones legales y de cualquier otro tipo otorgan las leyes». |