REPRESENTANTES del colectivo de profesores interinos del de la Comunidad Autónoma del País Vasco (CAPV) que permanecen encerrados en un instituto bilbaino desde hace 95 días pidieron ayer la mediación del Gobierno español en el conflicto.
El portavoz de este colectivo, Pablo García de Vicuña, precisó que la reunión que mantuvo ayer con responsables de la vicepresidencia primera del Gobierno culmina una semana de reuniones con diferentes instituciones para informar de la situación en que se encuentran.
Pérdida de la estabilidad
Este colectivo mantiene que el pacto que firmaron los sindicatos de enseñanza STEE-EILAS, LAB y ELA y el Departamento de Educación, que fue refrendado por los partidos del tripartito vasco (PNV, EA y EB-IU), supone la pérdida de la estabilidad en el puesto de trabajo, conseguida a lo largo de más de 15 años de docencia profesional para 157 profesores por no haber acreditado el perfil lingüístico (de euskera) exigido.
Antes de entrevistarse en Madrid con representantes del Ejecutivo, los portavoces de este colectivo estuvieron el martes en el Parlamento Europeo en Estrasburgo, donde leyeron un manifiesto ante la Comisión de Educación, y el miércoles en Bruselas con el comisario de Derechos Humanos del Parlamento Europeo, Álvaro Gil-Robles.
Según estos profesores interinos, en este conflicto subyacen motivaciones políticas ajenas al ámbito laboral que suponen una «discriminación lingüística» y han denunciado que se ha «desterrado» de sus puestos de trabajo a profesores cualificados con una dedicación media de 20 años y que han demostrado en todo momento su capacidad, independientemente de la acreditación lingüística.
Según informó el portavoz de los docentes encerrados, García de Vicuña, el representante de la vicepresidencia primera con quien mantuvieron la reunión les trasladó su intención de mediar en el conflicto y reconocieron que la situación supone «una merma» en sus derechos laborales. |