EL PARLAMENTARIO foral y coordinador de Aralar en Nafarroa, Txentxo Jiménez, calificó ayer de «inquisidor y revanchista» que el "Colectivo de Presos Políticos Vascos" haya declarado "persona non grata" a Patxi Zabaleta y consideró que «supone un grave error, porque lo que están haciendo con ello es renunciar a uno de los mejores aliados de los presos políticos vascos: Zabaleta y Aralar».
Jiménez añadió que lo que en el fondo pretende el colectivo de presos no es otra cosa que «ocultar el contenido político de una misiva absolutamente demoledora para ciertas posiciones internas y por otro lado muy acorde con las expectativas abiertas en la sociedad».
En cualquier caso, se extrañó de que, después de los meses transcurridos, «el colectivo de presos trate de reabrir ahora la polémica con un tema absolutamente trasnochado y fuera de contexto».
En este sentido, el coordinador de Aralar en Nafarroa incidió en la miseria que supone «atacar al mensajero en vez de analizar y argumentar el contenido de la misiva» y dejó claro que «la declaración de "persona non grata" no la han hecho contra una persona concreta, sino contra Aralar como partido».
«Puro revanchismo»
Jiménez aclaró asimismo que su formación tuvo conocimiento de la carta de "Pakito" y otros destacados ex dirigentes de ETA cuestionando la efectividad de la lucha armada, y la abordaron en su Ejecutiva, «donde se reflejaron coincidencias políticas con algunas posiciones que interpretamos como un paso valiente, importante, en el debate que se estaba dando dentro del colectivo».
El parlamentario foral dejó claro que «si alguien ha prestado ayuda altruista durante años a los presos políticos vascos, ése ha sido Patxi Zabaleta». De hecho, Aralar sigue apostando hoy día por una amnistía.
Por todo ello concluyó que «sería una pena y un gran retroceso la discrepancia entre quienes coinciden en un 90% en los derechos y reivindicaciones de los presos. Confiamos en que este colectivo reflexione al respecto». |